Qué es la calidad en un contenido y cómo se logra

“Content is King” Te suena, ¿no?

Si no eres novato en esto de los blogs, seguro que ya te habrás topado con esta frase más de una vez.

Y es que no puede ser más cierta. Hoy en día, sin calidad no vas a ninguna parte, hay demasiadas alternativas buenas como para perder el tiempo contigo si tu contenido no está a la altura.

Pero, ¿qué es entonces exactamente un contenido de calidad?

La calidad se manifiesta en muchas facetas, pero diría que en el fondo todas ellas son de sentido común, nada que uno no se pueda imaginar si reflexiona un poco.

Y, sobre todo, no es tan difícil de conseguir, ni mucho menos, veamos:

El contenido de calidad ha de ser relevante

En primer lugar, nombraría de la relevancia del contenido del post. Lo que estás escribiendo, ¿realmente le importa a alguien? ¿Es útil? ¿Tiene algún tipo de impacto, por pequeño que sea, en la vida de la gente?

Además, ten en cuenta que si un lector llega a tu blog y lo que lee le produce un impacto positivo, aunque sea pequeño, tarde o temprano se acordará de ti y volverá.

Si no es así es muy probable que no te dará una segunda oportunidad. Si vuelve a tu blog será por pura casualidad (a través de Google, un enlace en otro blog, etc.)

Obviamente puedes escribir para ti mismo sin más, por pura realización personal, y no hay nada que objetar en ello. Pero si entre tus objetivos está que tu blog se lea, las primeras preguntas deberían ser éstas.

Tus conocimientos sobre el tema importan, pero no tanto

Quizás este título te deje algo descolocado, ¿qué no importa que sepas de lo que hablas…?

Bueno, no exactamente…

Es obvio que no deberías hablar sin conocimiento de causa y esto no necesita mayores aclaraciones. Pero ojo, muchos bloggers “se pasan” con este principio hasta el punto de que no se atreven a tocar nada en lo que no se consideren «mega-expertos». No son conscientes de que con la humildad y prudencia suficiente puedes atreverte a hablar de casi cualquier cosa.

El ejemplo más claro son posts que relatan la experiencia de alguien metiéndose en un tema nuevo. Por ejemplo: un profesional que viene del mundo del marketing tradicional puede hacer posts muy interesantes contando cómo está viviendo su aprendizaje en el mundo del marketing online y qué le está aportando.

Será muy interesante porque mucha gente se encuentra en la misma situación, se identificará con el autor del blog y tendrá la oportunidad de contrastar sus propias experiencias con lo que él cuenta.

Por otra parte, lo que no sepas, en gran medida, lo puedes investigar si estás dispuesto a hacer el esfuerzo suficiente. Además, lo puedes contar tal cual citando las fuentes y quedar muy bien. Es más, si rematas lo que tú tienes que decir sobre un tema con la opinión de dos o tres expertos reconocidos en esa temática, añades mucha solidez y credibilidad a tus contenidos usando simplemente el conocimiento de otros.

La originalidad no es tan difícil de conseguir

Es muy importante que tus contenidos sean originales.

Esto puede asustar porque se puede interpretar fácilmente en el sentido de que uno tiene que estar inventando constantemente cosas tremendamente creativas, divertidas, totalmente distintas y nunca vistas.

Tranquilo, no es así, se trata simplemente de que tus contenidos no atufen a refrito de lo que ya se ha publicado 10 veces antes. No hay ningún problema en abordar cosas que ya han sido abordadas antes (de hecho, es lo habitual, tampoco hay tanto tema nuevo que inventar). Pero es muy distinto hacer una burda copia o recopilación de trozos de otros posts a hacer el post realmente tuyo, que refleje tus ideas y tu personalidad.

Aunque cojas una idea de otra persona, simplemente expresarla con tus propias palabras y con los matices que consideres ya la hace distinta y original, la convierte en tu visión personal de las cosas. Se trata simplemente de eso.



La profundidad y detalle de tus contenidos

Uno de los patrones post de mala calidad más extendido y que personalmente más aborrezco es lo que podríamos llamar el “cutre-post”.

Con esto me refiero al típico post que normalmente no pasada de unos pocos cientos de palabras y que a modo de dogma suelta 4 o 5 ideas o “buenos consejos” sentando cátedra sobre algo sin aportar el más mínimo razonamiento, ni poner esas ideas en un contexto concreto y sin uno sólo ejemplo práctico.

Este tipo de post es muy frecuente y personalmente lo aborrezco. Atufa a que el autor solamente quiere pescar tráfico con el mínimo esfuerzo y que realmente la materia que trata no le entusiasma especialmente. Ni decir tiene que con esta porquería de posts difícilmente lo va a conseguir.

Creo que cada tema exige una profundidad mínima para ser abordado dignamente. Esto no quiere decir que haya que soltar ladrillo un día sí y otro también, concretamente para mí, viene definida de manera natural por el nivel de razonamiento y detalle que exija el tema para darle un fundamento sólido a las ideas y que el lector las pueda entender bien sin tener que consultar 50 fuentes más.

Es decir, a mi modo de ver, un post está bien cuando se nota “redondo” y te ha aportado valor. En algunos casos bastarán 500 palabras para hacerlo y en otros casos, harán falta más de 2.000.

Ideas claras, por favor

La claridad con la que transmites esas ideas a los demás y lo amenos que sean de leer tus contenidos será fundamental para que tus lectores sigan enganchados.

Además, ayudan mucho los factores no directamente relacionados con el contenido en sí como un buen diseño del blog que lo haga estéticoagradable y usable (fácil de leer, fácil de encontrar la información relevante, etc.). De alguna manera, como autor, el blog es tu casa y deberías hacer que tus invitados se sienten a gusto.

¿A quién le gusta entrar en una casa ajena y ver restos de pizza en la cocina y calzoncillos tirados en el sofá?

Pues en un blog feo, caótico y poco usable, la impresión que se lleva el lector es algo parecido.

Contenido bien estructurado y que enganche

Otra de esas frases famosas que circula por la blogosfera es aquella de que “los blogs ya no leen, se escanean”.

La razón es muy simple: vamos todos como motos.

La gente no lee los blogs tranquilamente en el sillón como antes se hacía con los periódicos. Son muchos contenidos los que se consumen y hay una gran competencia entre ellos por quedarse con la atención de lector.

Además, la gente tiene 5 minutos y los lee en cualquier parte y cuando puede. En el trayecto del metro, en la sala de espera del médico, etc.

Así que un contenido de calidad es también un contenido que se lo pone fácil al lector, un contenido fácil de leer, con una buena estructura de títulos y subtítulos que permiten su “escaneado” rápido para saltarse las partes que menos le interesen al lector y con elementos atractivos y relevantes para mantener su atención como, por ejemplo, buenas imágenes, que aporten valor a los contenidos.

Contenido “accionable”

A todos nos gustan las cosas “accionables”, cuanto antes veamos el resultado de algo, mejor.

“Accionable”, como ya se intuye, quiere decir fácil y rápido de poner en práctica. Si aportas una idea accionable a un lector, éste la ejecuta y obtiene un resultado, ahí tendrás uno de los mejores “impactos” que puedes producir en él.

Por ejemplo, imagínate un post que sugiere unas determinadas combinaciones de colores para el fondo, lo textos y los botones de tus widgets de suscripción por correo porque esas combinaciones pueden lograr un 20% o 30% de aumento de la tasa de suscripciones de tu blog.

Generalmente, probar esto debería ser tan simple como cambiar la configuración en el plugin que estés usando para esto o en las hojas CSS de los widgets si es que los has implementado tú directamente en HTML. Es decir, una acción muy simple que has implementado en unos minutos.

Imagínate ahora que al cabo de una semana compruebas que tus suscripciones efectivamente han subido un 20%, ¡con 10 minutos de trabajo!

Después de aportar semejante cantidad de valor, me parece que no será la última vez que leerás un post de este blog, ¿verdad?

Copiar de otros es una gran estupidez

Y desde luego, no se te ocurra copiar de otros. Ya no por ética, que también, sino porque simplemente no funciona.

Hoy en día, copiar es una estupidez, estás invitando a Google a que te penalice desde el día 1 por publicar contenido duplicado.

Además, pierdes tu voz, se nota que no son tus contenidos. Cada post tendrá un estilo diferente lo que diluye por completo cualquier personalidad. A la gente le gusta conectar, pero para eso tienen que sentir que hay una persona del otro lado y si eres un copión es simplemente como si no hubiera nadie del otro lado.

Así que si quieres ser blogger de verdad, hazte a la idea de que tienes que ser capaz de generar tus propios contenidos. Si no, no vas a ninguna parte, créeme.

Es normal que te cueste generar esos contenidos, pero como todo, tiene mucho de práctica.

Concluyendo

Creo que es más difícil tener claro qué es lo que hace de un contenido un contenido de calidad que crearlo si lo primero lo tienes claro.

No hay que confundir «calidad» con «brillante», la calidad tiene que ver mucho más con la aportación de valor y la implementación de una serie de técnicas y buenas prácticas como las que te he comentado en este post que con la creación de obras que sean el colmo de la creatividad.

En este post he citado las que personalmente me parecen las más importantes, pero seguro que alguna importante se me ha quedado en el tintero. ¿Cuáles crees que habría que añadir?

Un artículo escrito por

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