Producto, vuelve a pensar como un niño

En algunos post publicados te proponía que empezases a pensar de qué modo podrías empezar a generar ingresos alternativos mediante Proyectos Paralelos.

Se trata de poner en marcha ideas sencillas, a un coste mínimo o nulo, de la forma más rápida posible (en días u horas) para generar ingresos complementarios a un empleo y haciendo algo que te guste. La cuestión es ¿De dónde saco las ideas?

La respuesta sencilla es, busca problemas y utiliza lo que tienes para resolverlos o detecta posibilidades de mejora y aplica tus cualidades para implementarlas.

Piensa como un niño

Crear algo útil es tan sencillo como volver a pensar en lo que hacías cuando eras pequeño con la plastilina, las piezas de TENTE, de Meccano o cuando construías una cabaña con los amigos.

Simplemente junta lo que tienes y empieza a crear. La diferencia está en que las “piezas” para construir son un poco más intangibles y ya están dentro de ti.

Experiencias (de todo tipo), conocimientos (formales o informales), habilidades, aficiones,… mételo todo en una coctelera, lo agitas y crea algo útil.

Puede que al principio te salga un churro, pero sólo es el punto de partida, una versión Beta de tu oferta.

Genera muchas ideas

Olvídate de la idea “genial”. Creo que no hay nada más paralizante que tratar de encontrar LA IDEA, eso tan original y tan novedoso… que no existe.

Podríamos decir, exagerando un poco, que todo está inventado. Así que lo interesante es incluir o eliminar elementos a algo que ya existe. ¿Qué podrías incorporar a tu trabajo como Jefe de Compras? ¿Qué les “sobra” a otros profesionales o empresas que podrías dejar fuera de tu oferta?

Coge algo existente y piensa de qué modo podrías modificarlo, tunearlo, convertirlo en algo relacionado contigo. No hace falta que crees algo nuevo, basta con hacer algo mejor.

Lo importante es que seas una máquina de generar ideas, absurdas, maravillosas, patéticas, estimulantes, incomprensibles, rentables,…

Hay quien dice que un ejercicio útil es ponerte como tarea diaria, crear una lista de 20, 50 o 100 ideas de todo tipo, simplemente para ejercitar el músculo creativo. Además, no cuesta nada.



Conviértete en un buscador de problemas

Si pudiésemos extraer una conclusión positiva de la situación que estamos viviendo es que los problemas se multiplican. No voy a repetir el tópico del significado de crisis en chino (por cierto, es curioso que últimamente nadie lo repita), pero cuando hay ineficiencias o situaciones complicadas, es el momento de sacar a la luz lo que puedes aportar.

Mira a tu alrededor, ¿Cómo podrías mejorar la situación de la cafetería de la esquina, o conectar a los abuelos con los nietos de forma sencilla, o animar a quienes lo están pasando mal?

Piensa en grande, empieza en pequeño

No te obsesiones por crear una estructura empresarial, ni salgas corriendo a darte de alta en noseque papeleo administrativo, ni busques una oficina chula. Céntrate en lo importante, en desarrollar tu idea y empezar a buscar a quienes podrían estar interesados en ella.

Eso no significa que no seas ambicioso, pero de lo que se trata es de arrancar y debes estar centrado en lo importante. Cuando veas que la cosa va adelante, no te cortes un pelo y piensa en todo lo grande que puedas.

Enfócate en lo que te importa

Recomiendan los yankees algo así como que te centres en “rascarte lo que te pica”. Viene a ser algo así como que no te compliques la vida buscando ideas complicadas, basta con que te mires a ti mismo o a tu alrededor y encuentres cosas mejorables, actividades “delegables” o situaciones que te complican la vida.

Al dedicarte a resolver o mejorar cosas que te afectan, no sólo estarás más motivado sino que conocerás mejor lo que ocurre y cómo podrías cambiarlo convirtiéndolo en algo monetizable.

Pasea

Para mí, como persona introvertida, pasear es una de las mejores formas de encontrar ideas o de resolver problemas. Seguro que hay una explicación científica, pero cuando voy a andar y me desconecto de todo, las piezas van encajando casi por arte de magia.

Es bueno alejarse del mundanal ruido, aunque sea una hora al día y dejar que lo que tienes en tu cabeza se vaya sedimentando.

Pide opinión, pero decide tú

No está mal preguntar a otras personas, especialmente si saben de lo que hablan, sobre tus ideas. A veces es necesario que alguien nos ponga los pies en el suelo.

Pero no dejes que nadie te quite la ilusión, especialmente aquellos que nunca han creado nada.

Piensa que aquí estamos hablando de poner en marcha ideas sencillas, de las que te pueden generar algunos centenares de Euros y que no requieren apenas inversión y que podrías poner en marcha en tu tiempo libre. Así que, merece la pena probar, aunque te digan que es una locura o que no vas a conseguir nada.

Y esto produce un efecto colateral genial. Me refiero a la sonrisa que se te pone cuando te encuentras a uno de esos cenizos y le explicas que tu ridícula idea resulta que funciona.

Andrés Perez Ortega

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