Comunicación. Habla normal

En las últimas semanas se han puesto en contacto conmigo varias empresas del mundo de R2H2 para tratar varios temas. En todos los casos se trataba de un primer contacto, así que, todavía no sabíamos de qué pie cojeábamos cada uno.

Pero había un elemento común en todos ellos y es que hablaban recursoshumanés, es decir, utilizaban ese lenguaje recargado y absurdo que han ido desarrollando los de esa profesión. Por ejemplo, me decían cosas como “Queremos implementar un itinerario formativo con un modelo de competencias en un entorno personal de aprendizaje para que nuestros profesionales de alto potencial se adapten a un entorno VUCA (lo de VUCA, que no falte, ¡Por Dios!)”. Cuando rascabas un poco, lo que trataban de decir es que van a echar a media plantilla y quieren que aprendan a buscarse la vida y así la empresa no se sienta demasiado culpable.

A ver, eso no se produce sólo en el mundo de los Reclusos Humanos sino que es una constante en dospuntocerolandia con cosas como “Tips para optimizar las captions y tener más engagement con tus followers de Tiktok”. Es decir, poner textos chorras para atraer peña.

No te dejes intimidar

Lo reconozco, al principio, cuando empezaba en esto y no conocía la fauna que se movía, me sentía bastante apabullado. Especialmente porque ni soy de R2H2 ni lo seré. Cuando más grande era la empresa, más ridículo era el lenguaje utilizado. En su momento llegué a pensar que lo que decían tenía sentido para ellos, que era una especie de idioma críptico para unos elegidos y por eso yo no me enteraba.

Poco a poco te vas dando cuenta de que tras toda esa palabrería con muchas esdrújulas no hay más que ideas sencillas, incluso simples. Tu trabajo consiste en descubrir qué es lo que realmente quieren y dárselo a tu manera. Es cierto que si detrás de toda esa jerga hay un proyecto de una consultora anglosajona con muchas páginas de gráficos pseudocientíficos para acabar sin decir nada, les va a costar un poco aceptar la vuelta a la normalidad, pero se puede.

Como te digo, lo sencillo vence a lo complejo como el papel vence a la piedra al jugar a los chinos (eso es algo que habrá que investigar algún día).

Hay gente que oculta su incapacidad tras ese lenguaje, pero por experiencia te digo que si no se bajan del burro y siguen con su verborrea, es mejor que te despidas con mucho cariño y un fuerte aplauso y pases al siguiente porque el pedante te acabará dando problemas.



Tú, a tu puta bola

Esto no pasa sólo en una conversación de trabajo, también me ocurría en mis primeras charlas. Lo cierto es que yo tengo más cara que espalda a la hora de hablar en público, pero cuando participabas en un evento y te tocaba salir después de unos cuantos, especialmente si tenían cierto renombre, podías empezar a ponerte un poco nervioso.

Resulta que, quizás alguno de los ponentes anteriores era una de esas eminencias que hablaba como si le hubiesen sacado de una obra de teatro clásico. ¡Qué lenguaje!¡Qué dominio de las ideas!…¡Qué aburrimiento!

Y entonces te toca a ti, que en principio no pensabas dedicarte a subirte a los escenarios y las tarimas, y cuentas las cosas como sabes y como las sientes. Y ¿sabes qué? pues que, de pronto la gente que tienes delante se despierta, escucha tus tacos, tus ideas locas, se ríe o se mosquea, pero siente que eres una persona que habla a otra persona.

Sinceramente, estoy un poco cansado de gente que cuenta cosas muy bien dichas, pero que no sirven para mucho. Si yo fuese una persona desempleada y casi al límite y escuchase a alguien contándome rollos sobre los efectos de la oxitocina o del mundo VUCA en un evento para encontrar curro, en lugar de decirme como ponerme en el radar de un empleador o cliente, me cabrearía mucho.

Tu, cuenta las cosas como las pienses y, sobre todo, como las sientas. ¿Vas a gustar a todos? NO, pero a los que les gustes les vas a gustar mucho porque eres “de los suyos”.

Te leo y te reconozco

Creo que he comentado por aquí en alguna ocasión que una de las cosas que más me gusta que me digan cuando leen alguno de mis libros que al leerme es como si me estuviesen escuchando.

En realidad, más que un mérito, algunos podrían considerarlo como una debilidad por la sencilla razón de que escribo como hablo porque no sé hacerlo de otra manera. Pero esa coherencia implica previsibilidad y esta significa confianza que es la principal cualidad de una Marca Personal.

Lo importante es que encuentres tu propio estilo de comunicación y que poco a poco se convierta en un rasgo que te distinga y, entonces, trata de mantenerlo en todos tus canales de comunicación, el blog, tus charlas, tus vídeos,…

Ah, y aprende de otros porque siempre se puede mejorar, pero no trates de ser como nadie.

Adelántate y corta la verborrea

Terminaré volviendo al principio. Durante mis primeros años pasé muchas horas escuchando discursos llenos de terminología vacía, pero con el tiempo aprendí a pararlos. Hoy ya no permito que nadie trate de pasarme por encima con chorradas. Cada día más, y más pronto, suelto un “para, para, a ver lo que tu quieres es…” y en lugar de mosquearse, diría que suelen respirar aliviados.

Una de las mejores formas de evitar que te aplaste la palabrería es tener tus ideas claras y tus propuestas preparadas y cerradas. De esa manera, vas a evitar perder mucho tiempo, generar expectativas confusas y, sobre todo, que te digan que quieren un chaleco, pero con mangas largas.

Habla normal.

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