Diferenciación. No te ChatGPTices

La semana pasada estaba impartiendo mi módulo de Marca Personal a unos alumnos de un programa de Marketing Digital. Tengo la costumbre de empezar preguntándoles qué herramientas, aplicaciones o plataformas de Internet utilizan.

Curiosamente, pocos de ellos tienen un blog o una web propia, una minoría usa LinkedIn, pero muchos están enganchados a Instagram o TikTok normalmente como observadores, no como creadores. Ese suele ser el perfil habitual de los últimos años.

Lo que me sorprendió y casi diría que me preocupó fue cuando les pregunté cuantos habían utilizado ChatGPT. Prácticamente todos levantaron la mano. Al profundizar, casi todos me dijeron que habían hecho trabajos de clase con esa herramienta.

Si quieres destacar, evita la ChatGPTización

No voy a entrar en la ética o en la calidad de los trabajos que pudieron crear con esa herramienta, lo que me preocupa como especialista en Marca Personal, es la tendencia a la uniformidad, a la homogeneidad.

Es como si después de todos estos años buscando el modo de destacar por algo bueno, la gente hubiese tirado la toalla y se hubiese rendido. Aunque quizás todo esto sólo es un síntoma de lo que ya sabíamos, que lo de dejar huella es sólo algo para una minoría que quiere esforzarse.

El ChatGPT y supongo que otras herramientas de Inteligencia Artificial no son realmente inteligentes, son batidoras que tienen la capacidad de coger muchos datos y crear un «smoothie» visual o textual más o menos coherente.

En problema es que si no existe ese toque más o menos original o incluso genial de una persona que le de un estilo propio, todo lo que se genere tenderá a parecerse demasiado.

La Inteligencia Artificial eras tú

Mi opinión sobre la IA es que, a diferencia de otras tendencias como el metaverso o las criptomonedas, tiene mucha más sustancia y recorrido.

Me preocupa que, como ocurre muchas veces en Internet, algo que puede ser bueno, se utilice como juguete o como herramienta para crear memes o vídeos divertidos.

Pero me preocupa más que la IA sólo genere incontinencia de contenidos y que haya muchas cosas, pero de poco valor porque no son más que refritos de lo que ya tenemos. Creo que puede ser la puntilla de Google como buscador simplemente porque lo hará irrelevante, pero esa es otra historia.

Reconozco que me he resistido a probar el ChatGPT hasta hace un par de semanas. Como suele ser habitual en mí, algunas creencias o prejuicios me han frenado hasta ahora.

Al principio me maravilló. Eso de que te escriba una carta en la que expliques a tu hija por qué no vamos a coger otro gato, te hace sonreír y maravillarte.

Pero poco a poco, cuando empecé a preguntarle sobre cosas que conozco o que, incluso, todavía pocos tratan, como lo de los Profesionales Libres o los Proyectos Paralelos, lo que salía era palabra por palabra lo que yo he compartido por las redes.

Eso es lo lógico porque, como sabemos, lo que vomita el ChatGPT no es nada creado de cero sino que ordena lo que ya existe.

Pero si ahora mismo tú haces una prueba, verás que lo que sale es casi lo mismo que a mi. Y eso es justo lo contrario de lo que queremos si tenemos intención de reforzar nuestra Marca Personal como algo que destaque.

Lo que nos queda

Hay un post reciente y genial de Calvo con barba titulado Deja de crear contenido que, como todos los suyos que da unas claves estupendas para no caer en el hoyo de la «commoditización por IA».

Básicamente, todavía quedan algunos resquicios para diferenciarte o distinguir tu trabajo del de otros.

Hace ya mucho tiempo que la información o los datos ya no dan el poder porque están por todas partes. Sin embargo, todavía queda margen para organizar esa información un modo útil, original, sencillo o relevante.

Hace ya mucho tiempo que el conocimiento se convirtió en una débil barrera de entrada, pero todavía nos queda el estilo, el toque humano, la ironía, la mala leche o la utilización de vivencias que no sólo no tiene un algoritmo sino tampoco el resto de los seres humanos que no son tú.

No me asusta la IA, ni tampoco veo que vaya a ser el fin de mundo. Aunque te comento estas cosas, yo estoy aprovechando algunas de las ventajas del ChatGPT y me gusta. Lo que te digo es que no te conviertas en IAdependiente hasta el punto de que sólo seas otro altavoz de lo que dice una máquina.

Andres Perez Ortega

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