Empecé una cuenta de fans en Instagram de relojes de lujo y se ha convertido en un lucrativo negocio de reventa: así lo he conseguido

Soy un apasionado a los relojes desde que era niño. Crecí en Shanghái, donde mis abuelos, que eran profesores de matemáticas, me enseñaron antes los números que las letras.

Cuando empecé a coleccionar, no existía una gran comunidad de coleccionistas de relojes en China, no era algo que formara parte de la cultura popular, como lo es ahora. Todo lo que aprendí lo hice a través de foros de frikis que ni siquiera tenían fotografías.

Compré mi primer reloj mecánico con el dinero que ganaba como DJ cuando tenía 15 años. Tardé un año entero en ahorrar para comprarme un Hamilton Jazzmaster Face 2 Face de segunda mano, que nuevo cuesta unos 6.700 dólares, mientras que de segunda mano cuesta unos miles de dólares.

Me ponía en contacto con vendedores que decían tenerlo y no lo tenían, o visitaba las tiendas para descubrir después que el estado del reloj era terrible.

Cuando llegué a la universidad, decidí que quería solucionar este problema, así que empecé a crear una comunidad con más aficionados como yo y en 2020 fundé un negocio de consignación de relojes llamado Wristcheck

Hemos llegado a tener más de 80 millones de dólares en relojes consignados desde que lanzamos la empresa, y hemos vendido algunos por valor de más de 1 millón de dólares en varias ocasiones.

Empecé a publicar mis relojes favoritos en mi propio Instagram cuando era adolescente

A mis amigos no les interesaban los relojes y los coleccionistas más mayores no me tomaban en serio por mi edad, así que no tenía mucha gente con la que compartir mi afición.

Empecé a comprar y vender relojes de lujo de segunda mano como hobby. No tenía una gran colección: solo tenía en mi poder 3 relojes.

También me estafaron varias veces. No todo el mundo enviaba los relojes en el estado en el que aparecía en las fotos. Aunque esas situaciones eran desalentadoras, no cesé en mi empeño de seguir coleccionando.

Durante mi primer año en la NYU de Shanghái, lancé @horoloupe, una cuenta de Instagram anónima —para que nadie supiese que detrás de ella estaba un adolescente— dedicada exclusivamente a relojes raros y piezas de edición limitada.

Visitaba tiendas de relojes y publicaba imágenes de todo lo que me llamaba la atención. Cuando me gradué, la cuenta ya tenía 30.000 seguidores.

Al acabar los estudios empecé a trabajar para una empresa financiera, pero seguía concentrado en la cuenta de Instagram y las piezas de edición limitada que fotografiaba recibían muchos «me gusta». Decidí dejar que la gente conociese que era yo quien estaba detrás del perfil y el resultado fue un gran crecimiento.

La discriminación por mi edad nunca cesó, pero convertí mi condición de coleccionista de relojes de la generación Z en una ventaja. Al poco tiempo, las marcas se pusieron en contacto conmigo para colaborar y las revistas me pidieron entrevistas.

Audemars Piguet se puso en contacto conmigo y me pidió que estrenara uno de sus nuevos modelos y publicara contenido en mi cuenta de Instagram.

Luego, cuando conocí a Francois-Henry Bennahmias, el CEO de Audemars Piguet, en un evento a finales de 2018, les pregunté si habían pensado en crear un reloj de edición limitada para China, y decidieron lanzarse.

Me quedé aún más sorprendido cuando me pidieron que colaborara con ellos con el modelo Royal Oak Perpetual Calendar de titanio, uno de los cuales se vendió en una subasta por 300.000 francos suizos, unos 326.402 dólares.

Cuando empecé a trabajar con las marcas de relojes, me di cuenta de que tenía que cambiar algo

Seguía trabajando hasta las 10 de la noche en mi empleo principal. Así que en 2018, con algunos ahorros, decidí dejarlo. Quería ayudar a otras personas de mi edad a descubrir el mundo de los relojes y establecer un sitio de preventa para coleccionistas de relojes de la generación Z.

Cuando me entrevistaron para Hypebeast en Hong Kong, conocí al que se ha convertido en mi cofundador y experto en comercio electrónico Sean Wong. Cuando les conté mi idea a mis amigos, pensaron que estaba loco, pero Sean vio que merecía la pena apostar por ello.

En julio de 2020, Sean había dejado su trabajo y yo me había trasladado a Hong Kong para lanzar la marca. Sabía que Hong Kong sería la ciudad de lanzamiento perfecta, ya que había sido el primer mercado de exportación de relojes suizos durante más de una década y no aplicaba impuestos a los artículos de lujo.

Nuestro objetivo para la marca era que el proceso de compraventa de relojes fuera lo más transparente posible

Mientras que una casa de subastas puede ganar entre el 20% y el 30% del dinero que dan los compradores y el 10% de los vendedores, nosotros nos llevaríamos solo el 8% de los vendedores y el 4% de los compradores. 

También autentificábamos los relojes directamente con las marcas, lo que nos ayudaba a entablar aún más relaciones con ellas.

Somos una empresa de consignación, así que no compramos los relojes, solo entregamos el dinero al vendedor cuando hemos recibido el pago del comprador. Es decir, no invertimos nuestro dinero en relojes y centramos todos nuestros gastos en el crecimiento. Hasta octubre de 2022, no gastamos nada de dinero en marketing.

En marzo de 2021, pusimos a la venta 80 relojes con precios entre 5.000 y 500.000 dólares. Mi cuenta de Instagram creció unos cuantos miles de seguidores al principio, pero después fueron los medios especializados los que se hicieron eco de nuestro trabajo.

Los 2 lo hacíamos todo: fotografiábamos los relojes, escribíamos las descripciones de los productos y enviábamos las facturas desde nuestro espacio de coworking en Hong Kong. Cuando conseguimos la primera venta de un Patek Philippe Nautilus 3800 de época, nos quedamos extasiados.

Aunque nuestro objetivo es vender sobre todo por internet, sabíamos que una tienda nos ayudaría a generar confianza en los clientes

Mi experiencia en el mercado de segunda mano fue horrible y nada glamurosa. Las tiendas eran sótanos lúgubres en barrios de mala muerte y los relojes estaban de cualquier manera.

Quería que nuestra tienda se inspirara en una galería de arte, donde los trabajadores son expertos, te sirven una copa de champán y el arte de segunda mano es respetado como si fuesen cuadros o esculturas nuevas.

Aunque los alquileres eran un poco más baratos durante la pandemia, abrir una tienda de última generación en un centro comercial de Hong Kong era caro, pero sabíamos que merecería la pena para ayudar a generar confianza con los clientes. Todo, desde encontrar un local hasta encontrar personal, fue una curva de aprendizaje ascendente.

El 1 de septiembre de 2021 abrimos nuestra tienda en el centro comercial Landmark Atrium de Hong Kong. Fue uno de los mejores días para el negocio y para la marca, ya que vimos cómo nuestros sueños se hacían realidad.

Ahora tenemos 30 empleados, entre ellos un equipo creativo que produce contenidos de vídeo para colaboraciones con marcas, un equipo de ventas especializados en relojes que antes trabajaban para empresas como Piaget y el departamento de relojería de Bonhams, además de un equipo técnico.

Me levanto a las 5:30 de la mañana para responder a los correos electrónicos y charlar con coleccionistas de Europa y Estados Unidos. Puede que empiece el día con un desayuno de trabajo con un coleccionista o una marca, pero soy capaz de seguir trabajando hasta las 10 de la noche. 

En mi tiempo libre sigo pensando en relojes, pero como acabo de tener un cachorro, ahora dedico parte de mi tiempo a ir de excursión y a descubrir nuevos lugares en Hong Kong.

Hasta junio de 2022, la marca había salido adelante gracias a nuestros ahorros

Ahora nos vamos a lanzar a China, así que estuvimos viendo qué formas teníamos de financiarnos. Muchos de nuestros clientes son muy ricos, así que atraer inversores siempre ha resultado un proceso orgánico.

Cuando vendimos nuestro quinto reloj, un cliente nos preguntó si podía invertir en la empresa. En ese momento no lo aceptamos, pero volvimos a preguntarle.

En noviembre de 2022, habíamos recaudado 8 millones de dólares y nuestro principal inversor era ya Gobi Partners, que gestiona el Alibaba Hong Kong Entrepreneurs Investment Fund.

El dinero recaudado se utilizará para lanzar una aplicación en el segundo trimestre de 2023. También estamos haciendo esfuerzos en mejorar nuestra IA creando una herramienta de precios para que muestre a cuánto se vendieron las 3 últimas versiones de un reloj y si es auténtico o falso.

Claire Turrell,
LucusHost, el mejor hosting

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