Hace poco comencé una consultoría de optimización de negocio para un cliente muy reconocido en su sector.
No te daré pistas sobre quién es 🤐 pero sí te puedo decir que desde fuera nadie pensaría que ese proyecto se estaba hundiendo.
¿Y sabes por qué?
Pues porque 👉🏻 no puedes hacer crecer un negocio sin asentar primero las bases.
Vamos, lo que son las tripas.
O, de hecho, si por un golpe de suerte tu negocio crece sin haber resuelto esto primero, desearás no haberlo conseguido 🙈
Y te explico por qué.
Prepara café ☕️😉
Para tener una facturación alta tendrás que hacer una de estas dos cosas (o ambas combinadas) 👇🏻
Subir los precios.
Aumentar el número de ventas.
Y para cualquiera de los dos caminos necesitas sistemas simples y optimizados para llevarlo a cabo sin enloquecer y sin decepcionar a tus clientes.
Porque doy por hecho que te preocupa ofrecer buena calidad en tus productos y servicios, ayudar súper bien a tus clientes y que, gracias a eso, repitan el trabajo contigo y te recomienden.
¿Verdad?
Pues para que esto ocurra no basta con palabras bonitas en una página de venta.
El cliente debe sentir la calidad en toda la experiencia contigo.
Desde que aparece por tu web como un cliente potencial hasta que se marcha feliz tras finalizar tu trabajo.
Si optas por la vía de subir precios para hacer que tu negocio crezca, lo que nunca deberías permitir que ocurra es…
Marear a tus clientes por no tener un proceso de bienvenida eficaz.
Olvidar preguntarles algo importante para completar el servicio o el pedido y enviarle un montón de emails confusos.
Perder archivos, duplicarlos o trabajar sobre copias desactualizadas que te hacen perder tiempo a ti (y a tu cliente).
Olvidar responderle alguna duda o comentario.
No mantenerle bien informado sobre el proceso de trabajo contigo y sobre los próximos pasos a seguir.
No darle soporte de forma continuada, que sienta que estás ahí dándole apoyo durante todo el periodo de colaboración.
Tardar siglos en responderle, haciendo las conversaciones tediosas, largas y con infinidad de emails.
…
Cuando cobras precios premium debes proporcionar una experiencia de cliente premium. Tu proceso de trabajo debe ser fluido, simple y eficiente.
Es lo que tu cliente espera y merece.
Vas a tener clientes muy decepcionados si te posicionas con precios altos pero tu proceso de trabajo es desordenado y poco profesional.
Vamos a por el camino nº2…
Si en lugar de subir precios decides hacer crecer tu negocio aumentando el volumen de ventas, tendrás que tener muy en cuenta otros puntos importantes 👇🏻
Con muchas ventas de precios inferiores debes controlar muy muy muy bien los números porque puedes caer en vender productos o servicios poco rentables que te arruinan con cada venta.
Más ventas significa más clientes, más posibles errores de pago que resolver, más facturas por hacer, más modificaciones, más consultas, más reuniones de venta, más presupuestos… y todo esto se convierte en un infierno si tu negocio no está optimizado para asumir más volumen.
Ninguna parece la opción buena, ¿verdad? 😅
Pues muy resumidamente ésta es la realidad.
Hay emprendedores muy buenos en su profesión y/o muy buenos haciendo marketing, que crecen como la espuma sin preocuparse de la gestión interna y cuando todo se les va de las manos se encuentran con…
⛔️ Un negocio que factura mucho pero gasta mucho más por falta de optimización.
⛔️ Una gran presión por mantener el estatus y reconocimiento externo aunque internamente el proyecto sea el Titanic.
⛔️ Equipo y colaboradores hartos por la desorganización, el estrés, el descontrol, los cambios de rumbo imprevistos… porque trabajar así quema a cualquiera.
⛔️ Muchas horas perdidas resolviendo problemas, apagando fuegos o arreglando malentendidos provocados por el caos interno.
⛔️ Un esfuerzo constante (en energía, tiempo y dinero) para captar nuevos clientes porque los anteriores no repiten.
…
Y la lista podría ser aún más larga pero paro aquí porque como de costumbre la conversación de hoy se está alargando más de la cuenta 🙈
Mi café se está acabando ya 🙂
Sería genial si con este email te ayudo a reflexionar sobre tu situación y sobre qué esperas de tu proyecto.
Sea lo que sea a lo que te dediques, estés en la etapa en la que estés y cualquiera que sean las aspiraciones de futuro que tengas, asienta las tripas de tu negocio desde ya.
Crecer sobre bases sólidas acelera el proceso y te da una paz mental que ni te imaginas.
Veo demasiados horrores en proyectos grandes y sé que tú no quieres emprender para vivir profesionalmente así (ni yo, ¡ni nadie! 🙈).
