En esta ocasión queremos ayudarte a reflexionar sobre lo fácil o difícil que te lo pones para completar cada día lo que tienes pendiente.
En nuestras formaciones, encontramos un elemento común:
- Dificultad para definir las tareas pendientes.
- Dificultad para desgranar (o desglosar) dicha tareas.
Si piensas en todo aquello que tienes pendiente, seguramente puedas tener la sensación de que sabes qué es lo que tienes que hacer.
Quizás no esté toda esa información en el mismo sitio, algo que sería recomendable, pero crees que lo sabes.
Ahora bien, cuando toca hacer el ejercicio de escribir y concretar esos compromisos pendientes, puedes encontrarte una barrera.

- Hello world!
- Las franquicias españolas duplican su presencia en mercados foráneos
- 5 errores fatales al internacionalizar tu franquicia
- Un nuevo prime time para las marcas: afterwork, tardeo y fútbol se consolidan como los grandes motores del consumo experiencial
- La ventaja competitiva está en entender cómo pregunta el consumidor
- Solo el 7% de los españoles cree a las marcas cuando comunican sus valores con hechos demostrables
- El 38% de las empresas creadas en 2019 ha echado ya el cierre
- Descubre las oportunidades y tendencias en el mercado de la franquicia para 2026
- Las startups de salud más punteras del mundo
- Puesta en marcha de un negocio: primeros pasos para validar, vender y controlar la tesorería
- 6 franquicias sin apenas competencia en el mercado
- Los algoritmos amenazan con filtrar las confesiones realizadas al abogado
- Las startups que más innovan en el mundo
- TikTok genera 31.000 millones de euros para las empresas europeas y 3.000 millones en España
- Amazon planea un «marketplace» para hacer de puente entre los «publishers» y las empresas de IA
¿Cómo de “grandes” tienen que ser esas tareas?
Seguramente pienses que desglosar o detallar excesivamente no merece la pena, ¡tardo más en escribirlo que en hacerlo!
¿Seguro?
¿Qué pasa cuando anotas tareas que son grandes tareas y no has definido qué pasos tienes que dar?
Pongamos un ejemplo: Impartir taller de gestión del tiempo a través del Método Momentos Productivos® para el cliente X.
¿Es una tarea o un conjunto de tareas? ¿Qué crees?
Si anoto esa tarea en mi gestor de tareas, ¿queda suficientemente claro cuándo debo empezar?
¿Queda claro el primer paso que debería dar?
Para impartir una formación, es necesario, por lo menos, llevar a cabo las siguientes acciones:
- Reunión con el cliente para concretar los objetivos específicos.
- Cerrar los trámites administrativos.
- Preparar el contenido de la presentación, junto a las dinámicas y actividades.
- Configurar el contenido en el Campus.
- Convocar a los/as alumnos.
- Impartir la formación.
- Corregir las actividades en el Campus.
- etc.
¿Queda suficientemente claro todo eso si solo tengo una gran tarea llamada “Impartir taller…”?
¿Resulta más sencillo establecer plazos de ejecución y de entrega a cada una de esas acciones concretas?
¿Cómo tengo más posibilidades de cumplir plazos y calidad, con una gran tarea o con el desglose de lo que tengo que hacer?
Te dejamos que reflexiones, y que decidas qué tipo de escalera quieres usar para cumplir con tus compromisos pendientes.
