Anfitriona de Airbnb deja de cobrar tasas de limpieza y sale ganando

Una anfitriona de Airbnb afirma que los huéspedes dejan sus propiedades más limpias que nunca después de que ella dejara de cobrar tasas de limpieza aparte.

Rachel Boice, de 30 años, y su marido Parker Boice, anunciaron su primera propiedad en Airbnb en Georgia en 2021 con la esperanza de dar a la gente la oportunidad de escapar del ajetreo y el bullicio de la vida moderna. Ahora tienen dos propiedades activas en Airbnb, incluida una pequeña casa de cristal, que, según Rachel, ha aumentado su popularidad desde que se hizo viral en TikTok en septiembre.

«Queríamos entrar más en el lado experiencial de Airbnb, no solo una casa en la que alojarse si se está de viaje», explica a Business Insider Rachel, que también trabaja en una empresa tecnológica.

Pero, como muchos otros anfitriones, la pareja empezó anunciando las tarifas nocturnas de sus alojamientos junto con una tarifa de limpieza aparte, una práctica que ya había levantado ampollas. En 2022, Hannah Towey, de Business Insider, informó sobre la creciente frustración de los viajeros ante los anfitriones de Airbnb que exigen a los huéspedes que realicen tareas domésticas y paguen tasas de limpieza desorbitadas.

En respuesta a las protestas, tres anfitriones contaron a Dan Latu, de Business Insider, que habían decidido subir las tarifas nocturnas para atraer huéspedes y no imponer una tarifa de limpieza.

Del mismo modo, Rachel afirma que hace unos meses decidió renunciar a una tarifa de limpieza aparte. En lugar de ofrecer una tarifa de 89 dólares (83,2 euros) por noche en la pequeña casa de cristal con una tarifa de limpieza separada de 40 dólares (37,4 euros), comenzó a ofrecer estancias a una tarifa de 129 dólares (120,6 euros) por noche. Después de que su TikTok sobre el airbnb se hiciera viral, lo que provocó un aumento de las reservas, subió la tarifa nocturna a 139 dólares (130 euros).

«Entiendo por qué los anfitriones de Airbnb lo hacen, porque normalmente pagas a alguien para que limpie y eso se acumula», comenta sobre los gastos de limpieza.

Sin embargo, en los meses transcurridos desde que se decidió por la tarifa de limpieza gratuita, Rachel afirma que ha notado un patrón emergente entre los huéspedes: están dejando sus alquileres más impecables que nunca.

«Sinceramente, la gente lo deja mucho más limpio ahora que no cobro la limpieza«, señala Rachel. Por lo que ha averiguado, los huéspedes que reservan la estancia pueden tener la impresión de que ella no está pagando a nadie para que limpie el airbnb, por lo que se sienten obligados a dejarlo lo más limpio posible por su bien.

«Supongo que piensan: ‘No voy a pagar a nadie para que limpie esto, así que lo dejaré limpio'», explica.

Como usuaria de Airbnb, Rachel señala que aún no ha visto a muchos otros anfitriones renunciar a la opción de cobrar tasas de limpieza por separado. Pero cree que empezará a ser más común a medida que los huéspedes sigan expresando su frustración por los costes adicionales.

«Nos alojamos mucho en airbnbs. Casi siempre pago una tasa de limpieza», comenta Rachel, y añade que ella y Parker han reservado a menudo airbnbs en los que han tenido que pagar hasta 200 dólares (187 euros) en concepto de tasas de limpieza. «Te preguntas: ‘¿Por qué tengo que pagar todo este dinero? Debería estar incluido en el precio'».

«Podemos alojarnos en hoteles y no tenemos que pagar gastos de limpieza«, afirma Rachel. En cambio, cuando los huéspedes encuentran un alojamiento en Airbnb, van a reservarlo y ven que tiene un alto coste de limpieza, «no resulta honesto», añade.

Andrea Gómez Bobillo

LucusHost, el mejor hosting

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *