¿Cuántas veces has sentido que te falta disciplina para lograr lo que te propones?
Y lo peor es que, a veces, cuando tratamos de forzar una rutina rígida, solo terminamos sintiéndonos más frustrados. ¡Es como un círculo vicioso! El compromiso total a veces parece imposible y, en el intento, puede que hasta pierdas la motivación.
Déjame contarte algo: detrás del éxito de cualquier persona que admires encontrarás una cosa en común, sin excepción: disciplina.
Pero lo que no te dicen es que no existe solo un tipo de disciplina, y aquí está el truco para que no sientas que tienes que convertirte en un robot para lograr tus metas.
Hay tres tipos de disciplina que podemos usar, según la etapa de nuestra vida o los desafíos que enfrentamos.
Aquí te las comparto:
Disciplina firme: La clásica.
Decides no consumir azúcar, y simplemente no lo haces. Esta es la que más fuerza de voluntad exige, pero también te da resultados inmediatos cuando la aplicas en áreas clave.
Disciplina asistida: Mi favorita.
Aquí es cuando te apoyas en herramientas que te faciliten mantener el control. Yo, por ejemplo, uso un anillo que monitorea mi sueño y estrés. Me ayuda a mantenerme en la línea sin necesidad de estar pensando todo el tiempo en mi bienestar, porque ya tengo algo que lo mide por mí.
Disciplina flexible: ¡Esta es la clave para los creativos!
Cuando escribo libros o preparo una conferencia, no siempre tengo el mismo nivel de inspiración o energía. Entonces, si no me siento en mi mejor momento, me permito un descanso, hacer algo que disfruto y regresar con más fuerza. ¡Es una forma de autocuidado que te impulsa a ser más productivo a largo plazo!
Recuerdo una etapa de mi vida en la que trataba de mantener una rutina de trabajo superestricta. Al principio, funcionó, pero pronto me encontré quemada y agotada, sin ganas de continuar. Fue entonces cuando descubrí la disciplina flexible.
Empecé a escucharme más y a permitirme esos respiros que tanto necesitaba. ¡El cambio fue impresionante! No solo recuperé la energía, sino que mis ideas empezaron a fluir de nuevo, y me di cuenta de que no hay una única forma correcta de hacer las cosas.
Si estás tratando de construir tu marca personal o lograr cualquier meta importante, pregúntate: ¿Qué tipo de disciplina necesitas en este momento?
Puede que no sea la firmeza absoluta, sino una combinación de asistencia y flexibilidad lo que te lleve al éxito sin quemarte en el camino.
Si quieres saber más sobre cómo estas disciplinas pueden ayudarte a construir una marca personal exitosa y presumir con humildad (😉),
Descarga mi ebook gratuito aquí
Un abrazo,
