LAS STORIES EN LINKEDIN SON LO MEJOR…. ¿O no?
Lo que está claro es que son lo más llamativo de las novedades de 2020. Al igual que Instagram o Facebook, su duración es limitada (20 segundos durante 24 horas en el aire), se pueden utilizar stickers, hacer vídeos cortos, mencionar a otros usuarios (@) y controlar quién tiene acceso para ver tu contenido.
También podrás compartir historias desde tu página de empresa o desde las empresas que administres. Todo eso está muy bien para poder mostrar tus productos e interactuar con tu cliente de manera más directa, e incluso te dará más oportunidades para establecer una conversación con ellos/ellas.
Es más, las stories también se adaptan a las personalidades de cada uno. Y antes de ponernos a votar qué tipo de personalidad es mejor te diré que toda personalidad tiene sus ventajas y desventajas. Solo tienes que darte cuenta de qué tipo de personalidad tienes tú y asumirla.
Hay dos tipos de creadores de contenido según su personalidad:
1. Los planificadores o los que viven con antelación: si tienes este tipo de personalidad vas a poder enfocar tus objetivos de manera más sencilla.
Reconozcámoslo, tener un carácter “planificador” es una ventaja a la hora de crear y compartir contenido.
Podrás incluir las historias en tu estrategia de marketing, visualizar detalladamente tus próximas publicaciones, evitarás repetir contenido y te darás cuenta el mismo día de qué contenido le interesa a tu audiencia (¿Qué stories tienen más éxito? ¿Cuándo interactúa más tu audiencia?), lo que te dará tiempo de sobra para mejorar.
2. Los impulsivos o los que viven al día: si eres así, la planificación no es tu fuerte pero también tienes alguna ventaja importante (te confieso que yo misma pertenezco a este grupo).
Para ti, será fácil transmitir en tus stories las cosas “cuando ocurran”, que es lo que precisamente pretenden estas stories.
Ser auténtico, instintivo, impulsivo y compartir de manera instantánea, incluso cosas banales, te acercará a tu público.
Si estás en esta tipología eres de los que no tienen que pensar muy bien en cada palabra que escoges para ese artículo que compartes o qué encuadre es el mejor para esa fotografía… Es posible que publiques durante tu jornada laboral cómo le da el sol del amanecer a tu oficina, o tu proceso de elaboración de un producto… Tu cliente te conocerá mejor y seguramente se sienta más cómodo para establecer una relación profesional contigo.
¿Quién eres tú? ¿Te has analizado? Entonces verás que…
Si eres planificador: las stories en LinkedIn te deberían ayudar a ser más natural. Seguramente te encuentres con que un día quieras compartir algo que está pasando en ese preciso momento y que tiene una caducidad de segundos. Con las stories en mente, aprovecharás para grabar ese rato único que está ocurriendo en tu oficina o ese evento de team building tan bueno.
Si eres impulsivo: las stories en LinkedIn te deberían ayudar a planificar. Con el tiempo verás que tus clientes reaccionan más o menos con determinado contenido. Eso te hará recapacitar para pensar mejor en qué cosas quieres compartir y así generar contenido de mayor calidad.
¿A que suena bien? Aunque mi recomendación es que para trabajar tus flaquezas contrates a un profesional, ya habrás comprobado que solo con las stories vas a poder reforzar un poco tus debilidades.
PERO… (“¡Oh, no! ¡Siempre hay un pero!”)
Hay cosas que no te han contado todavía. Y aquí estoy yo para spoilear la bonita realidad de las stories de LinkedIn y para que tú no seas de los que se quedan en la superficie. ¿Preparado/a?
P.D. Otro spoiler: hay final feliz

