Aunque soy fan absoluta de automatizar procesos en mi negocio (y en los de mis clientes), te tengo que decir esto:
No siempre es recomendable automatizar.
La automatización puede simplificar tu agenda: sí.
Puede agilizar tus procesos: también.
Pero automatizar cosas en tu negocio puede convertirse en un gran problema en estos casos:
A) Cuando automatizas un proceso que debería ser personalizado o requiere atención empática humana.
¿Como cuál?
Pues depende de tu modelo de negocio, pero por ejemplo:
Procesos de venta de servicios.
Procesos de atención al cliente.
En ambos casos tienes que entender muy bien qué necesita tu cliente para ofrecerle una ayuda adaptada a lo que está buscando.
Dar respuestas genéricas no suele ser buena idea, a menos que quieras un montón de clientes frustrados y confundidos.
B) Cuando automatizas un proceso complejo que no conoces bien.
Por ejemplo:
Si vas a vender por primera vez algo, necesitas hablar de cerca con tu cliente potencial. Solo así sabrás qué preguntas hace, qué objeciones tiene, qué le preocupa, con qué palabras le da forma a su pensamiento…
Si nunca has hablado con tu cliente objetivo e intentas venderle mediante una automatización, basada solo en tus propias suposiciones… lo más probable es que pierdas el tiempo
Lo cual nos lleva a una regla importante que aplica casi siempre:
Se automatiza lo que ya funciona.
Algo funciona bien > Entonces se automatiza.
Al revés no.
C) Cuando no dominas las herramientas de automatización.
Algunos procesos de automatización pueden ser complejos. Y llevan tiempo.
Y si no se hacen correctamente, pueden provocar problemas técnicos y retrasos.
Liarla parda, vamos
Por eso, si no dominas bien la herramienta y no puedes delegar ese trabajo, quizás no sea una buena idea ponerte con eso ahora mismo.
Así que te dejo 3 consejos rápidos para automatizar procesos en tu negocio:
- Empieza automatizando tareas sencillas, repetitivas y predecibles.
- No automatices procesos que requieren atención humana empática y personalizable.
- Ni tampoco procesos que no conoces bien.
