Frases positivas que debes decirte para que tu mente deje de darle vueltas a todo

Darle vueltas una y otra vez a los problemas es lo que en psicología se conoce como rumiar y supone un camino directo a la ansiedad y la depresión, 2 de los problemas de salud mental más comunes entre los españoles.

Puede que de primeras pensar en un problema permita dar con la solución. Pero al quedarte atrapado en una espiral mental solo contribuye a generar angustia y tensión. Es decir, que de esta forma el pensamiento se vuelve obsesivo, «entramos en bucle, se sale de nuestro control y nos genera malestar, ansiedad, incomodidad e interfiere de manera negativa en nuestra calidad de vida», definen los expertos del Instituto Europeo de Psicología Positiva.

Esta conducta involucra 2 patrones de pensamiento destructivos: atormentarse por el pasado y preocuparse por el futuro, explican desde el Centro Integral de Piscología.

Por qué intentar ser positivo cuando algo te preocupa

No se trata de ver el mundo de color de rosa sin más. De hecho lo que se conoce como optimismo tóxico puede ser perjudicial para tu salud mental. Las situaciones complicadas y las emociones negativas que derivan de estas son parte de la vida. Solo hay que aprender a gestionarlas.

En el otro lado, pasarte la vida planteando problemas o preocupándote por situaciones que seguramente no vayan a pasar acarreará nerviosismo, tristeza y estrés innecesarios.

Según los expertos, tener antecedentes de trauma emocional o físico o vivir demasiadas situaciones estresantes puede llevar a alguien a rumiar. Los perfeccionistas y personas con neurosis tienen más tendencia a ello.

¿Pero cómo pararlo? Siguiendo las directrices de los psicólogos, cuando te des cuenta de que has caído en en el bucle intenta salir de él cambiando el foco de atención. Intenta hablarte a ti mismo para contrastar la información negativa que te envía tu mente acelerada o para simplemente decirte que dejes de pensar. Para ello puedes probar estas frases positivas que recomienda la terapeuta Theodora Blanchfield.

Ideas positivas para sacar a tu mente de la espiral

Trae a tu mente el «qué pasaría si» sobre el que estás girando en espiral, indica Blanchfield en VeryWell Mind.

«Cierra los ojos y respira profundamente con el diafragma. Siente la incomodidad y el malestar de sentarte con este ‘y si…’.  A continuación, elige uno de estos pensamientos que pueda resonar con tu situación y vuelve a intentar pensar en él. Esta vez, sin embargo, te harás una nueva pregunta».

¿Y si ocurre lo mejor?

Si eres una persona propensa a pensar en «y si…», probablemente no te preguntes a menudo cuál sería el mejor escenario posible, pero a menudo no es menos probable que el peor, considera la especialista.

¿Y si ocurre lo peor, pero estoy bien?

Hay cosas que no puedes controlar, están fuera de tu alcance. Pero que sea probable que sucedan  no significa que una vez ocurran no seas capaz de superarlas.

¿Y si todo sale bien?

Como explica la terapeuta, cuando estás inmerso en una situación compleja o difícil, te parece imposible imaginar que todo vaya a salir bien, pero eso es porque aún no tienes toda la información sobre la situación que necesitas para que ocurra así.

¿Y si lo mejor está por llegar?

Si has pasado por problemas importantes o, en general, has tenido una vida difícil, puede que esta pregunta parezca un mensaje de Mr Woonderful. «Pero sólo porque las cosas hayan sido difíciles hasta ahora, ¿quién puede decir que eso no significa que vendrán tiempos mejores

¿Y si en realidad no estuviera perdido en absoluto?

Si te sientes atascado, simplemente es así porque aún no sabes cuál es el siguiente paso, «pero ese siguiente paso podría ser el que te impulse hacia delante». Solo intenta dar con él.

¿Y si esa persona no quería hacerme daño?

Este «y si…» no descarta que el impacto de las palabras puede ser hiriente incluso si no era la intención de alguien, pero también puede quitar un poco de escozor darse cuenta de que una persona no tenía mala intención.

¿Y si estuviera mejor preparado de lo que creo?

Si eres el tipo de persona que se pregunta si no está preparada para algo, lo más probable es que en realidad seas una persona que se prepara demasiado y está más que preparada.

¿Y si esto fuera más fácil de lo que creo?

Estas tareas que se tienden a posponer generalmente son más fáciles de lo que crees. Tenerlas en mente suele ser lo más difícil y angustiante.

¿Y si no creyera que lo que pienso es cierto?

«Te voy a contar un pequeño secreto: ¡no lo es!»

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