Las mujeres en los premios Nobel más allá de Marie Curie

Cada vez son más las mujeres candidatas o galardonadas con el importante premio de la Academia sueca. Pero no siempre fue así. De hecho solo 57 mujeres han sido premiadas frente a un total de casi 900 hombres. 

La mitad de la población no reconocida

En 2020, un tercio de los premiados en los premios Nobel fueron mujeres. Todo un récord al que se ha llegado después de un largo camino por el que los galardones suecos han ido poco a poco reconociendo el talento y los logros femeninos. Esas cuatro premiadas del pasado año fueron Andrea Ghez, por sus contribuciones en el mundo de la física; Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna, en química; y Louise Glück, en literatura. Solo en los dos años anteriores, 2018 y 2019, se ha logrado llegar a esta cifra. ¿Por qué?

No solamente cuesta de sobremanera encontrar mujeres en los primeros premios Nobel, si no que cuesta especialmente en algunas materias. Desde que se conceden estos premios, en 1901, se han entregado premios a 876 hombres, 58 a mujeres y 28 a diferentes organismos. Esto significa que solo  el 6% de los más de 900 galardones han ido a manos de mujeres. Una cifra que no representa ni de lejos la contribución de la mitad de la humanidad al avance del mundo.

Física, química o medicina, las materias menos inclusivas

Las categorías donde más destacan las mujeres son las humanidades. Por contra, las ciencias, la investigación y la tecnología son un desierto de diversidad. Por ejemplo, en los premios Nobel en física, química o medicina solo han sido premiadas 23 mujeres. Además, no es que las mujeres no estén presentes o sus logros no sean suficientes para el galardón, si no que sus logros fueron ignorados. El 27% de los premios otorgados a mujeres en estas categorías se dieron en las últimas cinco ediciones. La falta de referentes para las niñas y mujeres del mundo, se mantenía.

Y no es que no se empezara pronto. Una de las premio Nobel más conocidas es precisamente una mujer, Marie Curie. La científica polaca ganó en 1903 el premio de física por sus avances con la radioactividad y en 1911 el Nobel de química por el descubrimiento del radio y del polonio. La circunstancia excepcional en el que Curie pudo continuar su carrera científica, no se vio reforzada por ninguna otra colega en los premios suecos. 

Solo cuando las mujeres empezaron a tener el derecho al sufragio, empezaron a aparecer nominadas. Fue lo que pasó con la propia hija de Marie Curie, Irène Joliot-Curie, que se convirtió en la segunda mujer en ganar el Nobel de Química en 1935. Pero no fue hasta mucho después, en 1964, cuando la británica Dorothy Crowfoot ganó el premio en química. Tenemos que irnos hasta medio siglo después para celebrar el triunfo de la científica Ada Yonath en 2019 cuando recibió el Nobel por estudiar el ribosoma o, en el mismo año, Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna fueron premiadas por sus descubrimientos con el ADN.



Nobel de la Paz, un nicho de mujeres

No es que en otras materias la igualdad fuera una norma. Tal vez los estereotipos de género de una sociedad machista hicieron que los premios relacionados con las humanidades y lo social tuvieran más presencia femenina. El paradigma de esto son los premios Nobel de la Paz. Aún así, 17 mujeres lo han conseguido hasta ahora frente a 90 hombres. El 18,9% de los galardones. Un porcentaje que tampoco está cerca de ser representativo de la sociedad.  

El primero de estos premios fue para Bertha von Suttner en 1905, por ser la Presidenta honoraria de la Oficina Internacional por la Paz. Otros rostros conocidos son Jane Addams, la pionera del Trabajo Social, Alva Myrdal por su empeño en el desarme capitaneado por la ONU, Mairead Corrigan y Betty Williams por su contribución a la paz en Irlanda del Norte o la iraní Shirin Ebadi por defender los derechos humanos de todas y todos.

Equipo de mujeres, penalizado

Otras de las cosas sorprendentes de este repaso con perspectiva de género es lo poco que se premia el trabajo en equipo. Mientras en los galardones masculinos no cuesta encontrar premios compartidos por tres o más hombres, entre las mujeres no es así. En 2011, Ellen Johnson SirleafLeymah Gbowee y Tawakkol Karman fueron premiadas “por su lucha no violenta por la seguridad de las mujeres y por los derechos de las mujeres a la plena participación en el trabajo”. 

Nunca hasta ese momento tres mujeres habían sido galardonadas con el Nobel. En ninguna categoría. Antes solo se había logrado si algún hombre componía el equipo. Como el caso del premio Nobel de Medicina en 2009, con Elizabeth H. BlackburnCarol W. Greider y Jack W. Szostak como premiados.

Seguir rompiendo los ‘nunca antes’ es vital en premios tan prestigiosos como estos. Y es que son importantes para generar referencias de igualdad para todas las niñas y niños del mundo, es una forma de valorar el trabajo de las mujeres y no deja de ser un reflejo de la sociedad. Como dijo la premio Nobel de la Paz en 2014, Malala Yousafzai , frente a la ONU: “que las mujeres sean independientes y peleen por ellas. Es tiempo de pelear. Llamamos a los y las líderes mundiales a cambiar sus estrategias”.

 

Laura L. Ruiz, periodista experta en igualdad

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