Hoy vamos a hablar de marca personal, ese concepto tan abstracto del que seguro que has oído hablar alguna vez.
En realidad, este es un tema muy amplio que daría para escribir un libro, y yo solo tengo el espacio de un post.
Así que voy a tratar de darte 3 tips concretos que ayudarán a reforzar tu marca personal.
Ya hay mucha información en internet con consejos como desarrolla una comunicación alrededor de tu marca, diferenciate, crea una fuerte presencia en internet y perlas de ese estilo.
Consejos tan útiles… como vacíos.
Así que voy a tratar de darte 3 tips lo más concretos y prácticos posibles. Para alejarme de la “teoría” y que tengas ideas que puedas poner en marcha desde hoy mismo.
Vamos allá.
Ten un enemigo
Polarizar siempre es algo que funciona muy bien para atraer la atención.
Los periódicos online lo hacen con sus titulares sensacionalistas para conseguir el clic.
Los políticos lo hacen con nosotros, hablando de lo malos que son los otros para que les votemos a ellos.
Y tú, deberías hacerlo con tu audiencia.
Ojo, no te estoy pidiendo que siembres odio o que seas muy radical.
No, nada de eso. No hace falta llegar a estos extremos.
Sin embargo, las cosas que no nos gustan activan dentro de nosotros un instinto que hace que nos movamos.
Que conectemos.
Que nos posicionemos.
Y que nos sintamos parte de un grupo que opina como nosotros.
Como dos personas que, sin conocerse, se ponen a hablar de algo que les molesta y se sienten unidas por ello.
Por eso, te aconsejo que tengas un enemigo.
Esto hará que haya gente que se acerque a ti porque se siente alienada contigo… aunque otros se alejarán.
Si en mi estrategia de comunicación empiezo a decir que no me gustan las redes sociales y que no sirven para nada, atraeré a gente a la que tampoco le gustan… y alejaré a los que sí.
Pero, lo siento, diferenciarse es esto.
Trabajar la marca personal es esto. Atraer a unos, y alejar a otros.
Trabajar la marca personal es elegir.
Lo peor que puedes hacer en marketing es tratar de agradar a todo el mundo.
Aunque, para hacerlo bien, tienes que posicionarte con opiniones que atraigan a tus posibles clientes, claro.
Piensa, si ofreces servicios de SEO, ¿quién podría ser ese enemigo?
Vamos a coger la publicidad de pago como ejemplo.
Si el marketing digital fuera un cuadrilátero, el SEM estaría a un lado y el SEO al otro.
El SEM es querer ir rápido. Meter pasta para comprar tráfico y querer obtener resultados cuanto antes.
Aunque, en cuanto dejas de invertir, se acabó.
El SEO, sin embargo, es picar piedra. Es trabajar hoy para obtener resultados mañana.
Y aunque las estrategias basadas en el SEO puedan ser más lentas, también son mucho más estables en el tiempo.
De acuerdo, ya tenemos motivos para que no nos guste el SEM.
Ahora, solo necesitas armar un discurso alrededor de esto.
Te pongo un ejemplo de copy:
¿Estás harto de gastar cientos (o miles) de euros en publicidad y no obtener ningún retorno? ¿Otros te venden resultados milagrosos con la publicidad, pero luego, nada?
No es tu culpa.
La publicidad cada vez está más cara porque hay más competencia y, además, los usuarios de las redes sociales han aprendido a ignorar los anuncios.
Tú mismo, ¿hace cuánto que no te paras a ver un anuncio?
Por suerte, hay vida más allá de la publicidad online.
Mira, el otro día se publicó un informe que decía que se hacen 40.000 búsquedas en Google por segundo.
En 2023, las búsquedas crecieron un… etc, etc, etc…
¿Te das cuenta?
Aquí tienes un ejemplo de ángulo en el que el enemigo es el SEM.
Como ves, no consiste en atacar a los profesionales que se dedican a eso. No hace falta señalar a nadie con nombre y apellidos.
Pero sí que consiste en dar tu opinión en tus mensajes de email, redes sociales, etc…
Haciendo esto, espantarás a los que creen que la publicidad funciona, pero atraerás y conectarás con los que piensan que no funciona.
Pero ojo, muy importante aquí.
No fuerces nada.
No hables mal de nada solo por hablar, ya que al final se notará que no te crees ni tu propio discurso.
Es muy importante que te creas lo que dices, ya que eso te ayudará a tener un mensaje coherente y sólido en cualquier circunstancia y en cualquier canal.
Ahora, piensa, ¿quién es tu enemigo en tu sector?
Si ofreces servicios de SEO, investiga el mundo del marketing online.
¿Qué están haciendo otros que tú sabes que no sirve para nada y que no funciona?
¿La publicidad online? ¿Las redes sociales? ¿Los cursos de SEO baratos que hacen que la gente no contrate tus servicios pero que, en realidad, no sirven para nada?
¡Dale una pensada!
Una vez que tengas claro tu enemigo, mételo en tus mensajes de email marketing, redes sociales, páginas de venta, etc…
Da más de lo que prometes
Este consejo también me parece la leche para conseguir que la gente hable bien de ti.
Porque no hay nada que refuerce más tu marca que conseguir recomendaciones.
Que un cliente acabe contento y te recomiendo a sus amigos y te acaben comprando… ¡Buah! Seguro que se está dibujando una sonrisita en tu cara ????
Un día leí (o escuché) por ahí que la satisfacción de tu cliente es una fórmula matemática:
[Satisfacción] = [lo obtenido] – [lo esperado]
Y me encanta esta forma de expresarlo, porque se entiende super bien.
Una forma sencilla de superar las expectativas del cliente consiste en darle más de lo que espera.
Y no me refiero a dejarte la piel para conseguir los resultados que le has prometido.
Tu cliente ya espera eso. Es por lo que te ha pagado.
Me refiero a hacer algo por él que no se espere. Algo que, a priori, no está incluído en tu producto o servicio.
Pueden ser un montón de cosas.
Por ejemplo, una llamada telefónica a un cliente con el que estás trabajando, o con el que terminaste hace poco, para ver si todo va bien.
O un detalle personalizado a alguien que te acaba de contratar.
Un bonus extra, un detalle personalizado, material formativo extra, acceso a actualizaciones, etc…
¡Envíale a su casa un marco con una captura de Google mostrando el día que su web aparecía en primera posición!
Como te digo, pueden ser un montón de cosas.
Obviamente, si el servicio es malo, este extra no va a compensar.
Pero partimos de la base de que tus servicios son buenos, así que este extra te va a allanar mucho el camino para que el cliente acabe más contento.
Además, dar más de lo esperado también te ayudará a rebajar la presión que puedas sentir sobre tu producto (sobre todo, cuando estés empezando), porque sabes que el cliente va a recibir más de lo que se espera.
Más allá de los resultados (que, insisto, siguen siendo lo más importante) un trato fabuloso al cliente hará que te recomiende y que tu negocio siga creciendo.
Como te digo, unos buenos resultados es lo que tu cliente espera cuando te contrata.
Un detalle personalizado, no.
Como ves, diferenciarse no necesariamente consiste en tener una idea mágica o genial
A ver, que si la tienes y con eso lo petas, genial.
Pero la gran mayoría de los mortales tendremos que buscar otra manera de diferenciarnos.
Vías como las que te he mostrado antes.
Mira, esto ya lo he dicho alguna vez y seguro que lo volveré a decir más veces: el acto de compra es un acto emocional.
Y si la gente conecta contigo, la gente te va a comprar a ti porque eres tú.
Sí, siempre habrá quien compre pensando solo en el precio y se irá al producto más barato.
Pero para otros muchos, el precio no va a ser un factor decisivo y van a basar su decisión en base a otros factores.
Y uno de ellos es a “quién” le están dando su dinero. En quién están depositando su confianza.
La gente va a comprar tu mensaje.
Y muchas veces pueden elegirte a ti porque han conectado contigo y porque quieren que seas tú quién les ayude.
Es decir, que hay gente que te va a comprar a ti, por ser tú.
Hay muchas formaciones de marketing en internet y yo soy un ávido comprador de esas formaciones.
Pero no las compro todas. Suelo invertir más en las formaciones de gente con la que conecto con su mensaje.
Para terminar, es muy importante que en marketing no intentes agradar a todos.
Además, hoy en día es imposible agradar a todo el mundo. Quítate esa presión de encima.
(Aquí viene el tercer tip del email, por cierto. Que igual a estas alturas ya pensabas que se me había olvidado).
Olvídate de querer llegar a todo el mundo. Esa es la forma más rápida para no llegar a nadie.
No tienes que vender a todos, solo a los suficientes para alcanzar tus objetivos.
Sé tú mismo, posiciónate (ten un enemigo), usa tu propio tono de comunicación, etc…
Atrévete a ser tú.
Y, sobre todo, muéstrate.
De nada sirve ser el mismísimo Michael Jordan del SEO si nadie te ve y nadie te lee.
Y, en mi sesgadísima opinión, lo que más te puede ayudar a que la gente te lea es tener una lista de correo y enviar emails a tus suscriptores.
Diariamente sería lo ideal. Pero si no tienes tiempo o prefieres empezar poco a poco, hazlo semanalmente.
Es la mejor forma de conectar con tu audiencia.
Para mí, mejor que las redes sociales.
Y, por supuesto, mucho mejor que cualquier post de un blog, que al final no ofrece la oportunidad de conversar y de conectar de manera tan íntima.
Los posts de tu blog tendrían que ser un sistema para convertir visitas en suscriptores a los que poder enviar emails.
El email es más íntimo, más personal y ayuda a conectar con tu audiencia.
Seguiré hablando de este tema en próximos artículos, soy un enamorado del email marketing.
Y, ahora, dime, ¿quién es tu enemigo? ????
