El entrenador de los Warriors de la NBA, Steve Kerr, se ha convertido en la viva imagen de la indignación tras el tiroteo de anoche en Uvalde, Texas. En una rueda de prensa poco después del ataque a la escuela, ha cuestionado a las autoridades estadunidenses por su falta de acción por el control de armas en el país y se ha negado a hablar de deporte, porque había cosas más graves sobre la mesa. No le ha importado que estuviera en la previa a las finales de la Conferencia Oeste entre su equipo y los Mavericks. Ha explotado.

[wp-rss-aggregator template=»Default»]
