5 claves para aprovechar el superpoder del boca a boca

El voz a voz o boca a boca (llamado también boca a oído en algunos países) es quizás una de las estrategias de marketing más antiguas que existen. De hecho, hasta podría apostar que fue una de las primeras, junto con el trueque. Y, también, una de las más efectivas, al punto que hoy, en plena era digital, con múltiples y poderosas herramientas, sigue dando resultados.

En el pasado, en el siglo pasado, hubo una época en la que el voz a voz era la única estrategia de ventas que empleaban algunos negocios, en especial los pequeños, los del barrio. Y era suficiente, porque no había demasiada competencia y, sobre todo, porque eran épocas en las que también la mayoría de los clientes eran de los para toda la vida, una especie casi extinta.

Con la irrupción de internet, sin embargo, el panorama cambió. Además, de forma radical. Primero, porque la competencia se multiplicó por mil; segundo, porque en los mercados de nuestros países aparecieron grandes marcas extrajeras de las que antes solo sabíamos a través de la televisión; tercero, porque con internet el planeta se convirtió en una aldea global.

Y hoy, lo sabes, puedes comprar cualquier producto o servicio por internet. No importa si la tienda está en tu país, en otra ciudad, en otro país o en un lugar muy lejano. Si así lo deseas, te llegará a la puerta de tu casa y podrás disfrutarlo. O puedes estudiar una carrera universitaria o una maestría en una prestigiosa universidad, o seguir un plan de entrenamiento físico online.

Las opciones son prácticamente ilimitadas. Tan solo requieres un dispositivo conectado a internet y, por supuesto, un medio de pago habilitado. El resto, es cuestión de unos cuantos clics. Es maravilloso, algo que durante años, muchos años, era un privilegio de las películas de ciencia ficción. Hoy, sin embargo, es una realidad al alcance prácticamente de cualquiera.

Lo mejor es que, a diferencia de lo que sucedía en el pasado, no necesitas ser una empresa para vender por internet. De hecho, son tantas las herramientas y los recursos disponibles, que lo puedes hacer desde la comodidad de tu casa. Sí, en tu escritorio o tu living puedes crear un negocio rentable a través del cual puedes ayudar a otros con tu conocimiento y experiencia.

A finales de los años 90, cuando descubrí internet, presentí que iba a poder vender a través de la red. No sabía cómo y tampoco sabía que, solo tenía la sospecha de que era posible. Fue por esto, precisamente, que dejé la vida que tenía en Colombia y me vine a los Estados Unidos a aprender. Por las vueltas de la vida, terminé involucrado en el marketing y me quedé aquí.

Hace casi 25 años me dedico a compartir y transferir mi conocimiento a quien le pueda servir. Organizo eventos presenciales y virtuales, ofrezco consultorías personalizadas y grupales, tengo una valiosa comunidad privada (mi Círculo Interno) y publico contenido de valor en diferentes canales digitales en formatos tan variados como pódcast, artículos de blog o videos.

Tengo la ida que deseo, que honestamente no era la que había soñado. Mi sueño, quizás lo sabes, era ser un gran sicólogo clínico. Durante un corto período lo fui, en los años previos a mi partida hacia Estados Unidos. El problema era carecía del conocimiento y las herramientas para hacer de mi profesión, de mi pasión, un negocio rentable. ¡Eso nunca me lo enseñaron!

Cuando aprendí sobre internet y me involucré con el marketing digital descubrí un camino increíble que jamás había imaginado. Desde la lejana e inolvidable primera venta, realizada a un cliente de Venezuela (sí, de Venezuela), he recorrido un largo camino que, por fortuna, ha estado lleno de satisfacciones, alegrías y logros, aunque tampoco faltaron las equivocaciones.



Lo mejor, ¿sabes que ha sido lo mejor? Conocido y haber podido ayudar a miles de personas de Latinoamérica y España, principalmente. Es invaluable e inconmensurable el valor que he recibido de ellas (y no me refiero, por supuesto, al tema económico): no solo me convirtieron en el número uno del mercado, sino que también me permitieron ser una buena persona.

No fue algo fácil, ni rápido, está claro. Y, el mensaje que quiero transmitirte a través de estas líneas, jamás lo había logrado solo. ¡Ni siquiera pagando millones de dólares en publicidad! ¿Cómo lo logré? Gracias a una de las estrategias más poderosas que existe: el boca a boca. En otras palabras, clientes satisfechos que, en agradecimiento, me trajeron otros buenos clientes.

Parece magia, pero no lo es: ¡es puro marketing, marketing del bueno! Fue algo que aprendí de manera empírica en mi juventud, cuando en la temporada de vacaciones ayudaba en la fábrica y el almacén del abuelo materno. Luego, cuando me formé como emprendedor digital, me lo recalcaron mis mentores: la tarea primordial de mi negocio es retener los buenos clientes.

Es probable que sepas que, según estudios realizados en Estados Unidos, es 12 veces más fácil y barato venderle de nuevo a alguien que ya te compró que conseguir un nuevo cliente. A pesar de esto, muchas veces nos concentramos exclusivamente en la labor de captar leads, que es importante para nuestro negocio, y descuidamos a quienes ya nos compraron antes.

Estas son alguna estrategias que te ayudarán a conseguir que tus buenos clientes te refieran otros buenos clientes:

1.- Sé agradecido.
Esto significa, principalmente, que no te olvides de ese cliente después de que pagó. Justo después de la compra es cuando comienza la parte más importante del proceso: retenerlo. Eso implica implementar una estrategia de fidelización, a través de la cual puedas educarlo, nutrirlo, entretenerlo y, lo mejor, ofrecerle tus nuevos productos y servicios.

2.- Consiéntelo.
A todos los seres humanos, absolutamente a todos, nos encanta que nos consienta. En especial, cuando es algo sorpresivo, que no esperamos. Invítalo a un evento con tarifa preferencial, regálale un e-book o un libro, dale acceso a la actualización del curso que te compró o hazle una entrevista, en fin. ¡Consiéntelo de tantas formas como sea posible!

3.- Refiérelo.
No te imaginas cuántos buenos clientes he tenido que, con el paso del tiempo, se han convertido en proveedores míos o de mis colegas. Dejar de verlos como clientes comunes y corrientes y transfórmalos en poderosos aliados estratégicos de tu negocio con los que estés en capacidad de realizar un intercambio de beneficios y/o de ayudar a otros de tus clientes.

4.- Da más de que prometes.
Si eres cliente mío o si eres parte de alguno de mis programas, ya sabrás que siempre doy más de lo que prometo. Si prometo un, doy 10; si prometo 10, doy 100; si prometo 100, doy 1.000. No solo es algo que aprendí, sino que es un hábito que me llena, me produce felicidad al comprobar que aquello que hago es útil para otros, que los ayuda a mejorar su vida o negocio.

5.- Premia sus referencias.
Es claro que, salvo que se trate de un programa de afiliados, cuando un buen cliente te refiere a un familiar, amigo o conocido casi nunca espera nada a cambio. Lo hace en agradecimiento a lo que le brindaste, con la intención de compensar aquello que le diste y que le sirvió. Eso, sin embargo, no descarta que tengas estrategias para premiarlo cuando te trae nuevos clientes.

El voz a voz o boca a boca (llamado también boca a oído en algunos países) es quizás una de las estrategias de marketing más antiguas que existen. Y, también, una de las más efectivas. Puedo decirte que es una de las armas secretas que me permitieron convertirme en referente del mercado y, lo mejor, mantenerme allí durante más de dos décadas. ¿Tú la utilizas?

 

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