¿Cómo sería el mundo sin redes sociales?

El mundo sin redes sociales sería muy diferente a como lo entendemos ahora. Para empezar, nos veríamos obligados a salir más de casa para conocer gente o encontrar pareja…

¿Te has preguntado alguna vez cómo sería el mundo sin redes sociales? Lo cierto es que ya lo sabes porque lo has vivido en más de una ocasión. Son varias las veces en las que grandes tecnológicas como Instagram, Facebook y WhatsApp han caído, es decir, estuvieron fuera de servicio durante varias horas. Y, admitámoslo, la experiencia no fue positiva para una parte amplia de la población.

Imaginar un mundo sin estos recursos puede parecer apocalíptico para algunos y el paraíso para otros, es cierto. Ahora bien, lo que no podemos negar es que ya no concebimos nuestra realidad sin estas herramientas que, para bien o para mal, nos han cambiado la vida. Nos costaría mucho volver a esos plácidos años 80 o 90 cuando no existían los influencers y para mantenernos informados, comprábamos los periódicos o escuchábamos la radio o la televisión.

Pongámonos ahora en este curioso dilema, intentemos pensar por unos minutos cómo sería nuestro día a día sin Twitter, Instagram, TikTok, Facebook, Linkedin o Pinterest.



Si no existieran las redes sociales, posiblemente nos distraeríamos mucho menos y hasta seríamos más productivos.

Los escenarios posibles

Al imaginar un mundo sin redes sociales lo primero que sentimos es una extraña sensación de vacío y silencio. No podemos aventurar si algo así sería “bueno” o “malo”, basta con decir que sería “diferente”. Nos convertiríamos (nuevamente) en una sociedad menos interconectada. La información no fluiría de manera tan rápida y no tendríamos canales para expresarnos con tanta facilidad.

En ese universo utópico, muchos de nosotros seríamos tal vez algo diferentes. Solo quienes ya han conocido un mundo sin redes y sin internet se adaptaría (quizá) mucho más rápido. En cambio, los jóvenes tendrían que afrontar poco más que un trauma existencial y de identidad. Pero se adaptarían, porque a fin de cuentas si hay algo que define al ser humano es la adaptación.

Imaginemos cómo sería esa posible realidad en la que los móviles servirían por fin para eso que fueron diseñados originalmente: para llamar por teléfono.

1. Tendrías que salir más para conocer gente

Si hay algo que nos permiten las redes sociales es conocer a infinidad de personas sin tener que salir de casa. Es cómodo, rápido y nos permite además conectar con gente con las mismas aficiones e intereses. En caso de no contar con este recurso, no tendríamos otra opción que salir mucho más de casa.

Es más, nos costaría incluso un poco más encontrar pareja. Según un estudio de la Universidad de Harvard, las redes sociales han impactado en nuestras relaciones románticas en las últimas décadas. Sin este recurso, la cosa se pondría quizá un poco más difícil…

En un mundo sin redes sociales tendrías que ser más directo con las personas que te gustan. Ya no te serviría darle me gusta a cada una de sus publicaciones para ir rompiendo el hielo.

2. Tardarías más en enterarte de las cosas (o no te enterarías)

En la actualidad, es posible saber qué sucede en cualquier parte del mundo solo con echar un vistazo a nuestro móvil. Las noticias discurren a cada segundo, no hace falta esperar al telediario de las 21 horas o al periódico de la mañana. Las redes sociales son el espejo de la inmediatez y el reflejo de un planeta hiperconectado.

Sin este recurso seríamos una sociedad menos informada y menos sensible también a las realidades de más allá de nuestros entornos cercanos.

3. Volverían a ponerse de moda las cartas, el envío de postales y las revistas

Si nos preguntamos cómo sería el mundo sin redes sociales, deberíamos visualizar un día a día sin imágenes gráficas. Se acabaron las fotos. Nuestra mirada ya no tropezaría a diario con los selfies de nuestros amigos y familiares. Ya no veríamos esas capturas de nuestros instagramers favoritos mostrándonos sus desayunos, sus sesiones de gimnasio o viajes de ensueño.

No tendríamos otra opción que volver a las revistas especializadas del kiosco para entretenernos con aquellas temáticas que nos apasionan. También a las cartas y postales para saber de quienes están lejos.

4. Se acabaron los likes, habría que buscar otras fuentes de refuerzo y estimulación

Los adictos a los likes se verían obligados a lidiar con el síndrome de abstinencia. Porque en ese mundo de redes sociales ya no existirían los refuerzos sociales de los “me gusta”, ni las miradas que juzgan o los comentarios que ensalzan o que hunden.

5. Ya no tendrías “seguidores”

A no ser que fuéramos una secta, se acabó el tener miles de seguidores. Como se acabaría también el contar con centenares de amigos a los que jamás hemos visto, pero con quienes interaccionamos de manera habitual.

6. No podrías cotillear la vida de los demás

¿Quién no lo ha hecho alguna vez? Acabamos de conocer a alguien que nos gusta y al instante, consultamos todas sus redes sociales. En poco más de veinte minutos podemos saber cuáles son sus aficiones, quiénes son sus amigos, quiénes han sido sus anteriores parejas, su ideología, el nombre de sus mascotas…

En ese universo con las redes sociales caídas ya no tendríamos otra referencia de las personas más que la obtenida de la interacción diaria. Se acabaría el cotillear vidas ajenas o vigilar qué publican los demás para deducir cómo son.

En un mundo sin Instagram o Facebook nuestras relaciones estarían envueltas en el más hermético misterio. Estaríamos supeditados a ir descubriendo a las personas poco a poco sin la referencia de sus perfiles online.

7. Buscarías otros canales de expresión o para darte a conocer

En ese mundo sin redes sociales no existiría Twitter para expresar nuestras opiniones o pelearnos con los demás. Tampoco contaríamos con Instagram para dar a conocer nuestras aficiones o intereses. No podríamos iniciar campañas altruistas, denunciar problemas sociales o visibilizar realidades concretas…

En una realidad sin estos recursos, las voces de millones de personas se apagarían o deberían encontrar otros medios más complejos.

8. Tendrías más tiempo para otras cosas

Puede que también tú seas de los que no pueden vivir sin wifi y sin estar revisando las notificaciones cada cinco segundos. Puede que también seas de los que se pasa horas por las noches con Instagram o TikTok. En un mundo sin redes sociales, nos encontraríamos de pronto con todo ese tiempo que hemos perdido con estos recursos.

Leeríamos más libros. Estaríamos más conectados con la vida real y no con la vida online. Puede, que hasta nuestra salud mental saliese ganando…

Para concluir, la vida sin redes sociales sería muy diferente para la gran mayoría, pero igual para aquellos que no hacen uso de ellas. Estaríamos obligados a recordar los cumpleaños de nuestros amigos y familiares y, posiblemente, hasta los móviles dejarían de traer cámaras delanteras para hacer selfies

Los cambios serían infinitos, pero sobreviviríamos. De hecho, el ser humano ha vivido sin ellas miles de años…

Valeria Sabater

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