El ikigai o el secreto japonés para encontrar el sentido de la vida

¿Sabías que en Japón la palabra «jubilarse» no existe?

Dicen que el ikigai es el secreto que tienen los japoneses que viven una vida larga y placentera. Que tener un propósito de vida es muy beneficioso y que perderlo no es bueno para tu salud porque es lo que te motiva a vivir.

Estar siempre ocupado en aquello que te gusta trae la felicidad.

Por eso, en la cultura japonesa, el ikigai ocupa un lugar central y esto ha permitido que muchos de los japoneses sigan trabajando haciendo lo que les gusta toda su vida.

En el país nipón se encuentra la isla de Okinawa (沖縄本島 Okinawa-hontō), una de las zonas azules del planeta Tierra.

Un lugar donde se concentra la mayor población de centenarios del mundo. Concretamente en Ogimi, «la aldea de los centenarios» que se sitúa al norte de la isla.

Se cree que la causa es por su forma de vida: estar en comunidad y dedicándose a lo que les gusta hasta que su salud les pida parar.

El sentimiento de sentirse útiles y de poder ayudarse los unos a los otros les proporciona la gasolina que los mantiene activos.

Y tú, ¿conoces tu ikigai?⁣

No es fácil, lo sabemos, pero los beneficios de incorporarlos a tu vida son increíbles.

Cada día más y más personas buscan ese «otro modo de vida».

Por eso, si tú también eres una de esas personas que está buscando mejorar su vida, reconducirla hacia un propósito que nazca de tu corazón, quédate.

En este artículo te contaremos qué es el Ikigai y los pasos que tienes que seguir para descubrirlo.

¡Empezamos!

Qué es el Ikigai

Ikigai (生き甲斐) es una palabra o filosofía japonesa que se traduce como la razón de ser o vivir, el porqué levantarse cada mañana. Es decir, es el propósito o el sentido de vida de una persona.

El término procede de una combinación de dos conceptos:

  • Iki: «vivir».
  • Kai: «la realización de lo que uno espera».

La combinación de ambos, crearon el concepto de ikigai o «la razón o propósito para vivir».

Las personas que lo poseen lo aplican como una filosofía de vida; es decir, cuando conoces tu ikigai influye en todo lo que haces, es tu razón de ser.

Y son tantos los beneficios de tenerlo presente que se asocia a la longevidad, la felicidad y la autorrealización.

Las personas con ikigai viven más y mejor.

¿Nos crees cuando te decimos que es importante prestarle atención?⁣



1. Qué es lo que da sentido a tu vida y hace que te levantes cada día

«Solo en la actividad desearás vivir 100 años». Proverbio japonés.

Así es como comienza el libro Ikigai. Los secretos de Japón para una vida larga y feliz, de Héctor García y Francesc Miralles.

Uno de los libros más leídos sobre este tema y una guía para aplicar este concepto a tu vida. Por eso teníamos que citarlo.

Todos tenemos un ikigai y para descubrirlo debemos buscar en nuestro interior pacientemente, sin prisas, conocernos en profundidad y así sacarlo a la luz.⁣

Es normal que nos preguntemos si la existencia es solo dejar pasa un día tras otro y llenarlos de actividades cotidianas que no te aportan, o hay algo más…

¿Existe una misión más elevada para cada uno de nosotros?

Pensamos que sí.

La clave está en encontrarla y dejar de realizar «actividades que no te aportan» para llenar tu vida de acciones con las que te sientes realizado o realizada.

Enriquecer tu vida con una misión, de eso se trata.

Misterio revelado.

Se cree que, más allá de la alimentación o la vida sencilla y natural, el ikigai es la clave de la longevidad.

Tu ikigai está en la intersección de lo que eres bueno y lo que te encanta hacer, según Héctor García y Francesc Miralles.

Ellos lo traducen como «la felicidad de estar siempre ocupado«.

Es muy importante el concepto de felicidad porque ser feliz es lo que te guía hacia una vida larga y placentera. La ausencia de estrés y la alegría forman parte del misterio de la longevidad.

¿Qué es lo que haría que te levantaras por la mañana feliz y realizado?

Eso es tu ikigai.

¿Y qué pasa si no lo tienes claro, si te has bloqueado en ese punto?

No te preocupes porque más adelante te vamos a contar técnicas con las que podrás encontrar tu razón de ser.

2. Yuimaaru: el beneficio de pertenecer a una comunidad

Uno de los componentes clave de esta filosofía del ikigai es el sentimiento de grupo o comunidad.

Ayudar a otros te hace sentirte útil, algo muy importante para ser feliz.

Si te fijas, es el problema que sufren muchas personas al jubilarse, se ven como que ya no sirven para nada y se deprimen.

Pero sentir que perteneces a un grupo y que aportas aumenta la esperanza de vida.

Cómo descubrir tu ikigai

Existen muchas técnicas, pero puedes comenzar respondiendo estas preguntas:

1. Las 4 preguntas que te darán el secreto de la vida

  1. ¿Qué es lo que amas?⁣: trata de descubrir qué es aquello que podrías hacer siempre y que hace que se te pase el tiempo volando. Esa es tu pasión.
  2. ¿Qué crees que el mundo necesita de ti?⁣ Esa es tu misión.
  3. ¿Qué se te da bien y te resulta fácil realizar? Esa es tu vocación.
  4. ¿Por qué te pagarían otras personas?⁣ Esa es tu profesión (o al menos debería serla).

Tu ikigai es el punto en el que se juntan todas esas respuestas.

No te preocupes si no logras verlo a la primera; no es fácil, pero existe.

Solo date tiempo.

2. Buenas prácticas diarias que te ayudarán a incorporar el ikigai en tu día a día

Estas prácticas están basadas en las 10 reglas para encontrar tu ikigai del libro de García y Miralles.

  1. No te retires y te pares. Tienes que mantenerte activo haciendo lo que te gusta.
  2. Fuera el estrés, tómate la vida con calma. El ritmo lento y relajado nos proporciona un mejor estado de salud.
  3. Evita llenarte cuando comas. Lo mejor es quedarte con una pequeña sensación de que aún podrías comer más. No lo hagas, es lo mejor para tu salud.
  4. Busca a tus amigos y pasa tiempo con ellos.
  5. Haz algo de ejercicio suave, no lleves una vida sedentaria al 100 %.
  6. Sonríe. 🙂
  7. Conecta con tu lado más salvaje y natural, vuelve a las raíces.
  8. Practica el agradecimiento. Es uno de los rituales que más beneficios puede traer a tu vida.
  9. Vive el aquí y el ahora. Llena tu existencia de mindfulness.
  10. Busca tu ikigai y sigue la senda que te marca.

Seguro que muchas de estas recomendaciones ya las conocías, ¿a que sí?

Lo importante ahora es que las incorpores a tu rutina. 😉

3. Desbloquea tu interior para encontrar el ikigai

Hay gente que piensa que no tienen ninguna habilidad o pasión, ninguna misión en la vida.

¿Es así o es que no han buscado bien dentro de sí?

Si este es tu caso, lo más seguro es que sufras algún tipo de bloqueo o creencia limitante.

Olvídate de juzgar y haz el ejercicio de las 4 preguntas.

No pienses por qué preguntas, solo pregunta. Albert Einstein.

Suele pasar que, con el paso de los años, al dejar atrás la infancia, muchos de nosotros perdemos la curiosidad por vivir nuevas experiencias.

Pero a veces la vida te devuelve esos deseos de conocer «aquello que sientes que te falta», y puedes hacerlo recordando tu niñez.

¿Cuándo sientes la necesidad imperiosa de conocer tu ikigai?

Normalmente, cuando tienes que tomar decisiones importantes como:

  • Qué carrera estudiar.
  • Qué trabajo debería buscar.
  • En qué lugar del mundo vivir.
  • En qué podría reinventarme.
  • Qué hago con mi vida.

Este es uno de los trabajos que nos compartieron Luisi & Eze, 2 de nuestros alumnos de la escuela, como ejercicio para encontrar el ikigai.

No sabes lo beneficioso que es hacer este ejercicio hasta que lo completas y descubres cosas que no sabías de ti. 😉

El ikigai aplicado a los negocios: cómo encontrar tu punto dulce profesional

Pasamos y pasaremos la mayor parte de nuestra vida trabajando; si no todas, al menos la mayoría de personas del mundo.

Seguro que sabes que existe un alto porcentaje de infelicidad laboral en el mundo, y es precisamente por esto.

Cuando tienes que pasar tanto tiempo realizando algo que no te llena o te motiva, la infelicidad se apodera de tu vida.

Incluso aunque ganes mucho dinero, no te compensa.

En este sentido, cada día más personas buscan aplicar este concepto al mundo laboral. Y de aquí también viene el auge del emprendimiento.

A través de un proyecto o negocio, puedes canalizar tu pasión dedicándote a ayudar a otras personas. La remuneración económica te llenará mucho más porque te sentirás realizado.

Y esto no implica que al final el trabajo sea el centro de tu vida.

Cuidado con eso porque aquí tampoco encontrarás la felicidad, y es una trampa en la que caen muchas personas (sobre todo emprendedores).

Se trata de encontrar un equilibrio entre el trabajo de tu vida y todo lo que a ti te importa (y necesitas) para ser feliz).

Ikigai es sinónimo de sentir alegría, satisfacción y equilibrio en todos los aspectos principales de nuestra vida: nuestro «yo», la familia y el trabajo.

A veces se separan y es cuando se produce una brecha que nos proporciona sentimientos de frustración.

¿Por qué no soy feliz si tengo el trabajo de mi vida?

Seguro que algún desequilibrio hay por ahí escondido que te impide encontrar la felicidad.

El ikigai debe formar parte de tu vida y conectarlo todo con sentido.

Un paso más: implementa lo que has descubierto para cerrar el círculo

Si no haces o actúas, resolver las 4 preguntas no te harán llegar a tu Ikigai.

Es importante que te marques un plan.

Entonces, si ya conoces la respuesta y cómo podrías hacerlo, el siguiente paso es pasar a la acción.

Si por ejemplo te decides a llevar una vida más sana y comer mejor, planea cómo vas a hacerlo, no lo dejes en abstracto.

Crea tu rutina de ejercicios, incluye en tu lista de la compra los nuevas alimentos que vas a incorporar en tu dieta o prepara reuniones recurrentes con tu familia o amigos.

Que todas tus buenas intenciones no se queden en tu cabeza. 😉

Un consejo final sobre el ikigai

Todavía hay millones y millones de personas en el mundo que se encuentran perdidas y en busca del secreto de la felicidad.

Pero la solución a veces está en simplificar las cosas.

En llenar tu cotidianidad de detalles que regalan bienestar (como sonreír, dar las gracias o estar con amigos) y armonía (practicar deporte o liberarte del estrés).

Por nuestra parte, nos gustaría darte un consejo más.⁣

Realiza este ejercicio cada cierto tiempo, cada año, por ejemplo.

¿Por qué?

Porque el ikigai de cada persona puede cambiar, por la situación personal o la edad, eso da igual, pero no tiene por qué ser el mismo toda la vida.

Así que, si quieres ir renovando ese motor que te levante cada día, dedica un tiempo a explorar tu interior.

Hazte las preguntas y encuentra ese punto dulce que da sentido a levantarte cada mañana y te hace feliz.

Nuestra intuición y curiosidad son brújulas internas poderosas que nos ayudan a conectarnos con nuestro ikigai. García y Miralles.

Síguelas y descubre el ikigai que llevas dentro de ti.

Vía: Inteligencia Viajera

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