Tal y como sucede en la película Monstruos SA, donde las criaturas extraen energía de los niños, nosotros llevamos dentro varias emociones que nos alejan de la energía de la abundancia. Hoy te contamos cómo acercarte al dinero de una manera diferente, alejándote de esas emociones negativas.
En un universo abundante ¿por qué existen las emociones que te alejan del dinero? Porque si la vida te permite sólo tener emociones positivas se estaría eliminando el libre albedrío. Y eso significa que no podrías darte cuenta de que la abundancia en la que vives es fruto de tus decisiones.
Por eso, queremos que entiendas que las cuatro emociones que te alejan del dinero están ahí para que puedas disfrutar de la abundancia porque realmente te lo has ganado.
Tenemos que luchar contra la voz interna que está para demostrarnos que, cuando accedemos a la abundancia, es porque hemos vencido al adversario. La clave está en aceptar que esas emociones están ahí para permitirnos valorar lo que hemos conseguido.

[wp-rss-aggregator template=»Default»]
Estas son las emociones que te alejan del dinero:
- Miedo: siempre está dentro nuestro, junto al amor. El miedo es Escasez FM. Es poner la energía y el foco en aquello que no deseamos. Cada uno de nosotros puede estar desde el amor, si lo elige. El miedo colapsa, secuestra nuestro cerebro y hace más grande aquello que no quieres que pase en tu vida. El miedo va a aparecer, pero debes ponerle consciencia y llevarlo hacia el amor. Si ponemos la energía en la pobreza tendremos más pobreza. La vida entiende que cuando tú te enfocas en algo es porque lo quieres.
Te doy una herramienta para ser consciente: el observador observado → situarte detrás de ti, disociarte de ti mismo, te permite darte cuenta de que estás desde el miedo.
- Envidia: ¿sientes alegría cuando a otros le van bien las cosas? Si la respuesta es no, es complicado que a ti te vaya bien económicamente. La envidia es incompatible con la abundancia. La envidia al final es creer que la abundancia es limitada a un grupo de personas, que lo que tiene el otro no lo puedes tener. No existe envidia sana ni saludable. La envidia esconde falta de compromiso. Pregúntate qué no estás haciendo tú para conseguir lo que esa persona tiene e identifica qué te frena.
Un ejercicio que te proponemos es: llama a alguien a quien envidies y dile alguna razón por la que le admiras (aunque todavía no le admires, haz como si lo hicieras hasta que lo consigas).
- Crítica: habla de algo que no hemos solucionado. La crítica es juzgar, señalar al otro. Nos dice algo que tenemos a la sombra, que no hemos llevado a la consciencia, aquello que no te has atrevido a mirar de ti mismo. Aquello que criticas es aquello que necesitas solucionar dentro de ti.
Un ejercicio para esta emoción: pregúntate en qué medida eres lo mismo que criticas para trabajar la aceptación.
- Rencor: sucede porque cargamos con cosas del pasado. Es complicado que tengas energía si estás permanentemente recreando acontecimientos del pasado que ya no existen y te restan energía en el presente y te condicionan el futuro. Hacen que en el futuro reproduzcas lo que ya viviste, y así reproduces una y otra vez tu vida. Necesitas perdonar, estar en paz con tu pasado y con la vida. Necesitas decidir si vas a llevar razón o vas a tener un buen resultado económico. Entender que lo que pasó era necesario para ser quien eres hoy. Ejercicio propuesto: escribir cartas de perdón a las personas que sentimos que nos hicieron sentir mal en el pasado.
Te animamos a poner en práctica las herramientas que te damos, en aquellas emociones que sientas que están presentes en tu vida.
¡Gracias por leerlo y compartirlo!
