Cómo teletrabajar: consejos para ser productivo cuando trabajas desde casa (+4 herramientas muy útiles si tienes un equipo)

Gastas menos gasolina.

No necesitas invertir en un local para tu negocio.

Ahorras tiempo.

Puedes elegir tus horarios (muy útil si tienes hijos).

Y encima es bueno para el medioambiente.

La realidad es que teletrabajar tiene muchísimas ventajas.

Pero lo que nadie te cuenta es que trabajar desde casa también conlleva ciertos retos. Y si no sabes cómo prevenirlos, pueden hacer que acabes añorando tu antigua oficina.

Por suerte eso no te va a ocurrir a ti si lees este post con mucha atención. 😉

Y es que aquí te vamos a contar cómo teletrabajar de forma efectiva.

¿Preparado?

Pues ponte cómodo, que empezamos.

✅ ¿Quieres saber cómo teletrabajar y rendir igual que en la oficina? Aquí te damos las claves

Como te decíamos, trabajar desde casa no siempre es sencillo. En concreto, lo que más les cuesta a la mayoría de las personas es:

  • Seguir siendo productivo.
  • Aprender a desconectar y separar la vida profesional y la personal.
  • Mantener una comunicación fluida con su equipo.

Los consejos que te vamos a dar ahora te ayudarán a combatir estos problemas.

👉 1. El hábito SÍ hace al teletrabajador (ojo con dejarte el pijama puesto)

Suena raro, ¿verdad?

Siempre pensamos que lo mejor de teletrabajar es poder pasarte el día en pijama y zapatillas.

Pero cuidado: muchos expertos advierten de que esta práctica puede llevarnos a ser menos productivos e incluso a afrontar el día con peor estado de ánimo.

En cierto modo es como si le estuvieras diciendo a tu cerebro que no es momento de trabajar, sino de relajarte (y eso hace que te cueste más mantenerte concentrado).

No hace falta que te pongas vaqueros y camisa si no quieres. Pero lo ideal es que la ropa que uses para teletrabajar sea diferente de la que te pones para estar por casa en tu tiempo libre.

👉 2. Establece una nueva rutina matinal

Seguramente hace años que tus mañanas empiezan de la misma manera: te levantas, te duchas, haces el café y desayunas, coges el coche o el metro para ir a la oficina…

Con el tiempo tu mente ha acabado asociando esa rutina con el acto de trabajar.

Por eso, en el instante en que sales por la puerta, es como si activaras el “modo profesional”. Empiezas a pensar en el día que tienes por delante (tareas, reuniones, etc.) y te olvidas de todo lo que no tenga que ver con el trabajo.

Pero cuando empiezas a teletrabajar, pierdes esa rutina.

A tu cerebro le cuesta entender que, aunque sigas en casa, estás en horario laboral (y si encima te dejas el pijama puesto, peor aún).



Por eso es importante que diseñes una nueva rutina matinal. Por ejemplo:

  • Te levantas y te duchas.
  • Te pones la “ropa de teletrabajo”.
  • Das un paseo corto o haces diez minutos de ejercicio suave (así de paso cuidas tu salud). 😉
  • Lees las noticias mientras te tomas el café.
  • Te sientas frente al ordenador y te pones una canción determinada (una que siempre te llena de energía).

Pruébalo y verás cómo, poco a poco, ese ritual hace que te actives y te ayuda a ser más productivo desde primera hora de la mañana.

👉 3. Móntate una oficina en casa

Otro mito que vamos a romper desde ya: teletrabajar no significa pasarte el día en el sofá con el portátil sobre las rodillas.

Debes delimitar un espacio de la casa que dediques única y exclusivamente al trabajo.

Esto te ayudará a:

  • Concentrarte mejor: de nuevo, cuando entras en esa parte de la casa, tu mente empieza a focalizarse automáticamente en las tareas que tienes por delante.
  • Separar tu vida personal y profesional: cuando trabajas desde cualquier lugar de la casa, al final eso hace que te cueste mucho más desconectar. Es como si vivieras permanentemente en tu oficina. Por eso tampoco es nada recomendable llevarte el portátil a la cama.

Lo ideal es que elijas una habitación separada (así podrás cerrar la puerta y reducir ruidos).

👉 4. Protege tu tiempo con uñas y dientes

Esto es un clásico.

Estás sentado frente al portátil, totalmente concentrado, y de repente…

  • Te llama tu madre para charlar un rato contigo.
  • Tu pareja te pide que vayas a comprar.
  • Te acuerdas de que no has puesto la lavadora y no puedes resistir la tentación de levantarte para hacerlo.
  • Un amigo te envía un WhatsApp y te paras a contestarlo.

Y cuando este tipo de interrupciones se repiten continuamente, ¿sabes qué pasa?

Pues que tu productividad se va por el coladero y el día te cunde menos (así que acabas echando “horas extra” para compensar).

Por eso es aconsejable que te marques un horario de trabajo. Igual que si estuvieras en la oficina.

Lo bueno de teletrabajar es que tienes más flexibilidad para decidir tus horarios (por si quieres llevar a tus hijos al colegio por la mañana, o ir al supermercado a mediodía cuando hay menos colas, etc.).

Pero es fundamental que decidas qué horas vas a dedicar a trabajar, y que las respetes.

Para esto, el siguiente punto te será muy útil.

👉 5. Un día organizado es un día más productivo

El tema de la organización es muy personal.

Hay quienes necesitan planificar cada minuto de su día, mientras que a otros les basta con tener una lista de tareas pendientes.

Sea cual sea tu caso, hay algunos mínimos que sí o sí deberías cumplir:

  • Ten a la vista las fechas inamovibles: reuniones con clientes o con tu equipo, deadlines… todo eso debería estar reflejado en tu calendario.
  • Agrupa tareas similares: por ejemplo, si eres un entrenador online y tienes que planificar las rutinas de entrenamiento de varios clientes, intenta hacerlas todas juntas. O si tienes que redactar varios emails, reserva media hora para escribirlos todos de golpe. El motivo es que cada vez que pasamos de una tarea a otra diferente, nuestro cerebro tarda unos minutos en “reajustarse”. Eso no solo te hace menos productivo, sino que también aumenta el riesgo de sufrir despistes y errores.
  • Asigna prioridades: esto es clave. Olvídate de mirar el email y el WhatsApp cada dos por tres, o de revisar las redes sociales a primera hora de la mañana. Aprovecha los momentos del día en los que seas más productivo para afrontar las tareas prioritarias, y deja los momentos más bajos (por ejemplo, justo después de comer) para otras tareas que requieran menos esfuerzo mental (reuniones con tu equipo, responder emails, etc.).

¿Esto ya lo tienes?

Pues ahora vamos a hablar de otro punto clave.

👉 Extra: ¿Tu equipo también trabaja en remoto? Estas herramientas te facilitarán la comunicación

Cuando teletrabajas, no puedes estar controlando qué hace cada miembro de tu equipo.

Esto a algunos dueños de empresas les da miedo: temen que, al no tener a sus empleados “vigilados”, su productividad se reduzca (y es curioso, porque normalmente ocurre lo contrario).

Pero tampoco puedes desentenderte por completo.

Es importante que mantengas una comunicación fluida con tus empleados y/o colaboradores para:

  • Asegurarte de que los proyectos salen adelante y los objetivos se cumplen.
  • Mantener la cohesión y que todos sientan que siguen formando parte de un mismo equipo, aunque ahora no se vean presencialmente.

Lo bueno es que hay distintas herramientas que te pueden ayudar:

  • Trello: un tablero colaborativo diseñado para administrar proyectos en los que intervienen varias personas. Con esta herramienta puedes supervisar la evolución de cada proyecto y comprobar que todos los miembros de tu equipo van cumpliendo las tareas que tienen asignadas.
  • Google Drive: en esta plataforma puedes crear documentos que se guardan en la nube, para que todo el mundo tenga acceso a ellos. Además, los cambios en el documento se actualizan de forma inmediata. Así, cualquiera que acceda a él verá la versión más reciente.
  • Slack: una especie de chat que puedes utilizar para comunicarte con tu equipo en el día a día, y que resulta mucho más ágil que el email.
  • Zoom: de vez en cuando (por ejemplo, una vez a la semana) es recomendable hacer una reunión para evaluar la evolución del trabajo, resolver dudas de tu equipo, etc. Para eso tienes Zoom, una herramienta de videollamadas que se ha popularizado muchísimo desde el 2020.

Eso sí, ojo a este dato: en las empresas que organizan videollamadas constantes para “vigilar que todo vaya bien”, la productividad cayó hasta un 20 % en lugar de aumentar.

¿Ves por dónde vamos?

Fran de Vicente

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