Hábitos para desarrollar tu energía mental

Todos y cada uno de nosotros estamos compuestos por cuatro energías que influyen directamente en nuestro desarrollo. La semana pasada compartimos claves para mejorar tu energía física y hoy queremos compartir contigo tres hábitos para desarrollar tu energía mental.

Creemos que es fundamental trabajar en tener estas cuatro energías equilibradas. Si una de ellas cojea, lo más probable es que termine afectando a las demás. En cuanto a la energía mental, hay algo que debes tener claro: si no incorporas nuevas ideas y conocimientos jamás lograrás resultados distintos.



Y, como lo prometido es deuda, a continuación compartimos contigo tres hábitos para desarrollar tu energía mental:

1. Dieta hipo-informativa. Desafortunadamente en la actualidad existen muchas personas consumiendo información que no les aporta nada ni les conduce a ningún lugar.

El hábito que te proponemos es muy sencillo: prueba durante un tiempo a reducir a la mínima expresión la exposición a medios de comunicación, a redes sociales o a conversaciones estériles, y dedica ese tiempo a cualquier actividad que vaya a tener una mejora significativa en tu vida.

Puede que parezca poco tiempo, pero incluso media hora cada día termina por ser más de 180 horas al año. ¿Te has planteado la cantidad de ideas que podrías aprender si consistentemente dedicaras media hora diaria a estudiar?

2. Entrenar tu talento. Todos y cada uno de nosotros nacemos con un talento único y especial con el objetivo de facilitarnos el camino y el cumplimiento de nuestro propósito. Como no somos conscientes de esto, pasan los años y no le dedicamos el tiempo ni la atención suficientes a su desarrollo. Y como no lo usamos termina por marchitarse. Y lo que fue una ventaja se convierte en nada.

La propuesta es sencilla: dedica todos los días un rato a poner en práctica tu talento para que poco a poco tu nivel de competencia se incremente y te pueda ayudar en la forma en la que aportas valor a otros seres humanos.

3. Diezmo educativo. Si no apuestas por tu educación, nadie lo hará por ti.

Lo que te proponemos con este hábito es lo siguiente: dedica un presupuesto anual a aprender ideas, técnicas y habilidades nuevas cada año. Nosotros hablamos de diezmo educativo porque creemos que un 10% del presupuesto es una buena cifra pero puede ser menor o mayor en función de tu economía.

En definitiva, si eres capaz de integrar estos sencillos hábitos de manera disciplinaria, notarás como surgen las ideas y sabrás aprovechar más oportunidades.

¡Gracias por leer el post y compartirlo!

El Equipo de Instituto Pensamiento Positivo

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