La reciprocidad se usa mal (y punto)

El gatillo mental de la reciprocidad es uno de los más potentes que existen.

Cuando te sientes “en deuda” con alguien, ese sentimiento puede llevar incluso a que compres algo que no quieres solo por cumplir o por un “estándar” establecido en la sociedad.

Y en el marketing, como ocurre con muchas otras técnicas, se ha empezado a distorsionar este concepto hasta convertirlo en algo ridículo y ofensivo.

Hay gente que usa tan tan mal que los ves venir desde lejos… Por eso hoy hablaré de qué es realmente la reciprocidad, por qué funciona y cómo evitar caer en esa “falsedad” en la que solo pides esperando algo a cambio.

Te cuento mi opinión en este episodio.

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