Misión. Lo que vas a hacer por los demás

En el post anterior hablaba de la Visión, que es algo que siempre surge cuando se habla de proyectos empresariales o profesionales, pero que no es fácil de establecer.

La Visión nos hace imaginar el futuro que deseamos construir y, a partir de ahí establecemos etapas, metas, acciones, objetivos. Todo eso está centrado en ti o en mi. Es decir, que para identificarlo debemos pensar en lo que queremos, deseamos o nos apetece conseguir.

Pero todo eso se quedaría cojo si no hay una contrapartida. Si quieres conseguir cualquier cosa, deberás poner algo de tu parte. Y eso es lo que yo considero que es la Misión. Como leí hace poco, si los Objetivos representan lo que quieres para ti, la Misión describe lo que vas a hacer por los demás.

Una Misión clara, te ahorra mucho trabajo

En realidad, definir tu Misión te permite resolver muchos aspectos de una Estrategia Personal, desde tu Discurso del Ascensor, hasta tu perfil de LinkedIn pasando por el tipo de personas con las que te vas a relacionar o los conocimientos y habilidades que debes aprender o adquirir.

Cuando tienes claro lo que haces, con qué trabajas, para quién lo haces y qué beneficio vas a generar, todo lo demás llega casi automáticamente.

Tu Misión es lo que deberías responder cuando alguien te pregunta, “y tú, ¿a qué te dedicas?”. Y cuando eso lo tengas claro, lo importante es que te lo grabes a fuego en tu cabeza y lo conviertas en tu mejor tarjeta de presentación.

La fórmula de la Misión

Como te decía, para mí la Misión es la suma de cuatro elementos. Puede ser una fórmula muy simple, pero a mis alumnos y a mi nos funciona.

El primer elemento es el de la MATERIA con la que vas a trabajar. Puede parecer una cuestión simple, pero no es tan evidente. Por ejemplo, un jefe de compras trabaja con materias primas, un fontanero trabaja con instalaciones sanitarias y un coach trabaja con creencias, hábitos o actitudes. Así que, lo que deberías preguntarte es “Yo, ¿con qué trabajo (dinero, felicidad, transporte, entretenimiento,…?”

Una vez que tienes los “ingredientes” con los que creas tu oferta personal o profesional, debes tener claro lo que haces con ellos, tu ACTIVIDAD. ¿Compras, gestionas, cambias, vendes, aumentas, reduces, creas,…? Sin al hablar de MATERIA, utilizamos sustantivos, al referirnos a ACTIVIDADES, usaremos verbos.

El tercer elemento de la Misión, es el BENEFICIO que genera tu ACTIVIDAD. Es decir, lo que alguien va a conseguir de ti. ¿Va a facturar más? ¿Sentirse mejor? ¿Adelgazar? ¿Aprender? ¿Superar la timidez? ¿Persuadir? Si no tienes claro esto, es difícil que “pongas cachondo/a a nadie. En realidad, si te eligen, compran o contratan tanto en lo profesional como en lo privado es porque alguien considera que tú puedes ayudarle a alcanzar sus propios objetivos.

Por último, debes tener claro quienes son los DESTINATARIOS de tu Misión. ¿Adolescentes? ¿Multinacionales? ¿Parejas? ¿Emprendedores? Al establecer para quién trabajas, te va a facilitar mucho tomar decisiones como lo que vas a contar en tu blog, a qué eventos debes acudir o cómo debes comunicar.



Puedes ajustar tu Misión

Aunque no deberías estar cambiando tu Misión, ni el resto de los parámetros que te guían como la Visión o los Valores, si que puedes hacer algunos ajustes para adaptarte a las circunstancias y a tus propios intereses y deseos.

Por ejemplo, suelo utilizar mucho el ejemplo de KODAK o el de NOKIA para muchas cosas porque representan como una gran marca puede perderlo todo en poco tiempo.

En el caso de KODAK, creo que uno de sus errores fue el de no tener clara su Misión, quizás, y sólo es una opinión mía, creyeron que la suya era la de gestionar el revelado en papel o celuloide. Así que con la llegada de la fotografía digital (que ellos inventaron) se perdieron. Si hubiesen tenido claro que su Misión era algo así como conservar información, posiblemente la transición hubiese sido posible.

Con NOKIA y su “conecting people”, la Misión era muy clara. El problema surge cuando vemos que la gente utiliza los móviles para casi todo excepto para “conectar gente” en el sentido tradicional.

En mi caso, podría decir que mi Misión relacionada con la Estrategia Personal es algo así como:

Obtener, gestionar, entregar + Información, conocimientos + Para aumentar el valor y las opciones + De los profesionales

Si empieza a haber mucha gente que se dedica a lo mismo, podría cambiar alguno de los factores, por ejemplo podría centrarme en un tipo de profesionales o enfocarme en algún beneficio específico.

La Misión te lo hace todo más fácil

Para una persona con cierta tendencia a controlar las cosas, la Misión es algo muy útil porque me sirve para dejar claro lo que hago y eso facilita el que otros me recomienden, elija o descarten (eso te ahora mucho tiempo).

Cuando conozco a otros que también lo tienen bien definido, es muy fácil trabajar con ellos.

Hoy es viernes, así que, este fin de semana puede ser un buen momento para que respondas esas cuatro cuestiones y des un paso adelante en tu Estrategia Personal.

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