Los 5 errores que podría haber evitado si hubiera trabajado con una lista maestra en Mailchimp desde el principio

Convertirse en emprendedor o emprendedora siempre fue complejo.

Pero cuando se trata de un negocio digital ¡Oh my God!.

De repente te encuentras haciendo calendarios de redes sociales para publicar todos los días en 4 o 5 redes sociales distintas, escribir post para el blog todos los meses, diseñar la página web, diseñar leads magnet, crear infoproductos, atender a los primeros clientes, hacer campañas de publicidad…

Por otra parte, hay que romperse la cabeza pensando precios de los productos, llevar la contabilidad del negocio, buscar proveedores o colaboradores, y un sin fin de etcéteras.

Todo esto sin tener conocimientos previos sobre negocios digitales.

No se si te ha pasado pero llega un momento que te das cuenta que frente a estas y muchas otras tareas imprescindibles para un negocio digital hay dos opciones:

  1. O inviertes mucho dinero en colaboradores para tercerizar tareas que tú no sabes hacer
  2. O te capacitas para hacerlo tú mismo

Y seguro te habrá pasado como a mi que no contabas con el dinero suficiente para la primera opción y empezaste a hacer todo tú mismo.

Incluso cuando a medida que avanzas en el proyecto vas encontrando un montón de tareas que ni sabías que existían. ¿No te pasó?.

A mi si. Te cuento.

Transformar una idea en negocio

Mi nombre es Gabriela Tizziani, soy Psicóloga. Y junto a una amiga, Mariela Canteros, Psicopedagoga, decidimos montar un proyecto online llamado Dicho a Mano.

Vivimos en Buenos Aires, Argentina, y durante muchos años trabajamos por cuenta ajena en instituciones escolares.

La experiencia que adquirimos en el área de educación nos instaló la inquietud de poder hacer algo más por la inclusión escolar.

Queríamos aportar algo que ayude a los educadores a llegar a todos y todas sus estudiantes.

Desde los que tienen dificultades de aprendizaje hasta los que solo se aburren.

En esa búsqueda nos encontramos con el Visual Thinking: una metodología innovadora y altamente amigable con el funcionamiento de nuestro cerebro, que consiste en comunicar con dibujos simples ideas complejas.

Descubrimos que es útil para todas las personas, edades y condiciones, porque permite que la comunicación sea accesible a todos y todas.

Comunicar con dibujos, además, es algo que está enlazado con nuestro origen más primitivo.

Las cavernas de los hombres prehistóricos estaban llenas de dibujos que comunicaban sus forma de vida y sus costumbres.

Cada uno de nosotros dibujó las paredes de su casa antes de aprender a hablar.

Por eso decimos que el dibujo no es sólo arte, es un lenguaje.

Si querés enterarte más sobre esta metodología y conocer nuestro proyecto, acá te lo cuento todo. Porque en este post estoy para hablar de otra cosa.

Como te decía, encontramos una buena idea.

Pero para que la idea llegue a mucha gente era importante proyectar en grande.

Investigando en internet sobre cómo transformar una idea en un negocio, nos enteramos que era posible crear un negocio digital por medio de un blog. Y acá estamos.

Comenzamos a emprender y nos encontramos con cosas maravillosas, que nunca habíamos imaginado.

Como, por ejemplo, tener seguidores en redes sociales de distintos países del mundo, o que mucha gente se suscriba a nuestra lista de correos en muy poco tiempo, o que se vendan las primeras plazas del curso virtual (que fue nuestro primer infoproducto).

A pesar de las dificultades, y a dos años del punto inicial, no me arrepiento de haber apostado por este proyecto.

Es fabuloso verlo crecer y tomar vida propia.

Entablar vínculos con personas de todas partes del mundo y crear cosas nuevas todo el tiempo.

Sin contar de lo placentero de trabajar entre amigas que nos entendemos y nos sostenemos.



Mailchimp, los primeros suscriptores, y el caos

Entre las tareas desconocidas y complejas estaba el ponderado Email Marketing.

Aprendimos de su función en los negocios digitales y su papel relevante en la venta de los infoproductos.

Y nos lanzamos a la travesía.

Para gestionar los correos elegimos Mailchimp porque es una CMR excelente, y que te ofrece muchas funcionalidades en forma gratuita al principio (los primeros 2.000 suscriptores).

Es ideal para empezar cuando todavía no estás generando ingresos, o aún no son suficientes.

Pero, siempre hay peros…

El tema de que esté todo en inglés era un problema, porque aunque conozco el idioma hay cuestiones técnicas que no manejo y no entendía todo.

Claro, pero a los emprendedores no hay quien nos detenga y me lancé a hacer campañas de email y recolectar suscriptores, así sin más.

Llegó un momento que la lista crecía, y decidimos crear dos lead magnet más para apuntar a otros públicos.

Pero para diferenciar a los suscriptores empecé a hacer varias listas.

A su vez, había personas que se descargaban más de un recurso y quedaban duplicados en distintas listas.

¡Un verdadero caos!

¡Cada vez que tenía que enviar un correo me daba pánico!

Y muchas veces lo evité o lo postergué, por no querer enfrentarme con ese lío.

Para colmo, eso de que esté en inglés me hacía más difícil encontrar la solución a los problemas que se presentaban.

Y ¿por qué tenía problemas?, simplemente por cometer estos errores:

Error 1: Hacer muchas listas distintas

Como te contaba, hacer una lista distinta por cada lead magnet, lo único que conseguía era generar mucha confusión al segmentar los mails que tenía que enviar. Vamos, que no sabes a quién le hablas.
Y puedes enviar el mensaje equivocado a la persona equivocada. ¡Me pasó! Si sigues leyendo más abajo te lo cuento.

Error 2: No trabajar con grupos y etiquetas

Había escuchado lo de los grupos y etiquetas de mailchimp, pero no entendía cómo funcionaban.

Y la verdad es que ya teníamos todo tan desordenado que tenía miedo de meter más la pata en el lodo, y, por tanto no usaba esas opciones.

El problema es que así tienes que enviar las campañas miles de veces y manualmente a algunos suscriptores y a otros no.

¡Para eso es más sencillo hacerlo desde Gmail y olvidarte de automatizar el negocio!

Error 3: No saber trabajar con formularios de captación

Los emprendedores vamos para adelante, y buscamos soluciones.

Por eso, a la hora de captar los correos desde mi web encontré un plugin y lo monté todo con esa herramienta.

Como toda emprendedora soy resolutiva y nunca pienso si lo sé hacer o no.

Lo que hay que hacer se hace y a otra cosa.

Esto no siempre es bueno, a veces es muy malo.

Porque por algún problema de configuración que nunca supe entender, no todos los registros llegaban a la lista.

Y mi nivel de desesperación iba en aumento.

Error 4: No prestar atención a configuraciones básicas de Mailchimp

Muchos meses después de estar usando Mailchimp mi madre se suscribió a la lista.

Ella, que tiene menos experiencia en suscripciones que el perro de mi vecina haciendo bife, me dice:

“Muy lindo el ebook que me mandaron, pero me llegaron varios emails raros, ¡no quiero que me bombardees con correos, nena, por favor!”.

Lo de “nena” lo dice cuando se enoja. Así que para que no me desherede le pedí que me mostrara esos emails “raros”.

¡Casi me desmayo!

Ahí mismo me desayuné que a los suscriptores les estábamos enviando dos veces la confirmación de registro ¡y una era en inglés! (la que viene por defecto en Mailchimp).

¡Oh my God!!!

Llegado este punto no sabía cómo resolverlo, busqué tutoriales en youtube pero no encontré nada.

Pregunté en el soporte de Mailchimp y me explicaron que el problema era del plugin.

El soporte del plugin nunca respondió.

Error 5: ¡¡Mandar lead magnet a personas que no se habían suscrito!!

Si, eso me pasó.

Por lo que vas viendo la historia es de terror, pero el clímax más espeluznante de esta película es este último punto.

No es un error en sí, sino una consecuencia de todos los errores anteriores.

Ahora viene la historia que te prometí más arriba (en el errror 1).

Pero da para un apartado especial.

Antes de contártela, quiero resaltar que tener varios recursos descargables es muy útil para conseguir suscriptores con perfiles diversos.

Además, sirve para validar los intereses de tus potenciales clientes y ajustar tu comunicación a las necesidades de las personas interesadas en tus productos o servicios.

Ser coherente con cada una de las personas que se suscriben, cumpliendo con lo que les prometiste, requiere montar una ingeniería muy precisa, que cualquier falla puede provocar un gran desastre.

Un error irreparable por no saber configurar la cuenta de Mailchimp

Como te decía, por culpa de estos errores me paso algo bochornoso, que solo aquí (en confianza) me atrevo a contar.

Cuando iniciamos el negocio creamos dos lead magnet para obtener suscriptores.

Uno era un ebook para dibujar personas en movimiento, y otro era un pequeño curso gratuito introductorio sobre Visual Thinking que se enviaba por email mediante una automatización de correos.

Hace un tiempo todavía se usaba esta práctica, hoy ya no lo enviamos más.

Un buen día uno de los referentes en el sector del Visual Thinking para educadores, que nombraremos como R., alguien a quién admiramos y tomamos de inspiración, descubre nuestro blog.

Recomienda en redes sociales nuestra página y el ebook de personas en movimiento, y por supuesto se suscribe.

Esto hizo que recibiéramos un aluvión de suscriptores, porque R. tiene muchos seguidores.

Pero como no sabíamos segmentar la lista de Mailchimp, armé listas separadas por cada lead magnet y monté una automatización para entregar el curso gratuito.

Hasta acá podía funcionar todo bien.

Pero (siempre hay más peros de los que uno desearía) era tanto el caos a la hora de definir a quién enviarle cada recurso, que quise ordenar las listas y, por no saber segmentar a los suscriptores, les envié el curso gratuito a personas que no se habían suscrito en esa lista!

Entre ellos a R.

¡A penas me di cuenta tenía ganas de meter la cabeza en un hueco como el avestruz!

Pero lo peor fue cuando R. nos escribió muy amablemente para decirnos que no entendía por qué le enviamos este curso si él no lo había pedido.

Claramente la buena relación que teníamos con él por redes sociales se fue directo al freezer, y ya no nos recomendó más.

Del error se aprende que lo más importante es aprender.

La lección que aprendí es que, si bien es positivo ser autodidacta, y, como decimos en Argentina, “hay que darle para adelante”, cuando uno no sabe algo es fundamental buscar ayuda primero antes de que “nos tape el agua” (otra frase nacional).

Por suerte para mi, estaba suscrita a la lista de Elsa y en medio de mi desesperación me llegó un correo suyo ofreciendo su curso “La Lista Maestra”.

Obviamente era lo que necesitaba y lo compré sin dudar.

Este curso me ayudó a resolver todos esos errores que estaba cometiendo y mejorar muchísimo el orden en mi cuenta de Mailchimp.

Además de enseñarme la importancia de tener todo bien configurado.

Descubrí qué era lo que estaba generando el problema en la doble confirmación de la suscripción, y de qué forma podía integrar mailchimp con mi web sin necesitar el plugin que tantos dolores de cabeza me daba.

Pero lo más importante fue que me permitió comprender el mapa completo de la travesía de los suscriptores a través de mis correos.

Si mailchimp fuera un barco, ahora tengo bien señalizadas las puertas por donde cada persona debe entrar según su interés, cuales son las áreas comunes y cuales las específicas de cada suscriptor (sus camalotes) y cuál es el itinerario que cada suscriptor recorre para llegar a destino: la compra de mi producto o servicio.

Conclusión:

Hace casi dos años que navegamos en el mundo online con nuestro proyecto, y tengo claro que es fundamental seguir capacitándose e invirtiendo en cursos.

Estoy convencida de que cada persona tiene algo para ofrecer al mundo, y los negocios digitales son la vía para lograrlo, pero no es nada sencillo.

Por eso resulta imprescindible encontrar apoyos de personas que ya recorrieron el camino y lograron estabilizar su empresa digital.

Capacitarse con expertos especializados en cada área.

No existe aún la carrera universitaria donde te enseñen esta profesión y casi todos los emprendedores que nos zambullimos en este océano no tenemos conocimientos previos sobre todas las áreas de este modelo de negocio.

Por otra parte, la clave de la venta de infoproductos es la comunicación con los posibles clientes por email.

Es la mejor manera de llegar a las personas interesadas y mantener con ellas un vínculo, en un trato uno a uno.

Generar confianza para que se decidan a comprarte a tí y no a otro, porque te conocen, saben quién eres, hablan contigo regularmente.

En definitiva, estás ahí cuando te necesitan.

Pero, sin un itinerario bien diseñado para los suscriptores, en vez de conseguir clientes, puedes hacer el ridículo o generar incomodidad a personas que podrían haberse convertido en clientes o promotores de tus servicios.

Te invito a que no repitas mis errores y que si no conoces bien la manera de hacer algo, busques aprender de otros, que así funciona mejor el mundo.

No te aísles en tu burbuja emprendedora.

Sal a aprender de los demás, que otros aprenderán de ti.

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