El mayor cambio que debes enfrentar si quieres lanzar una newsletter de pago (y 5 ideas para superarlo)

Cuando empiezas a ofrecer un producto de pago en internet (como una newsletter con contenido exclusivo), nunca vas a poder saber si tendrás éxito, si va a gustar, si no…

Pero sí que puedes tener 2 cosas claras:

  1. Seguro que va a haber alguien vendiendo algo similar a lo que tú ofreces, pero de menos valor y con un precio mucho más alto
  2. Habrá gente a la que le parecerá caro y una obscenidad pagar por lo que ofreces, y otras a las que les parecerá barato y que están haciendo la inversión de sus vidas.

Interiorizar estas dos cosas puede costarte tanto como intentar beberte un océano con una pajita. A mí al menos me ha costado años, y creo que a mucha gente también, especialmente si vienes de sectores o ambientes marcados por la escasez, como la redacción, la escritura o el periodismo

Qué tal. Por aquí Víctor, de Escribe PRO. Espero que estés muy bien.

Estos días estoy enviándote en forma de minicurso todo lo que sé sobre newsletters de pago, basándome en mi experiencia tras dos años con este proyecto.

Hoy toca hablar de mentalidad para escribir, publicar y vender lo que creas en internet.

Cuanto antes desbloquees algunas creencias, mejor

Vivimos un mundo donde hablar de mentalidad para muchos suena a burpees y estafas. Y en parte es así. Sin embargo, si hay una pared que cuesta escalar a mucha de la gente con la que me cruzo y que aspira a hacer crecer su proyecto en internet, son sus propias creencias limitantes.

Te pongo algunos ejemplos, que seguro que te suenan:

  • “No voy a empezar todavía a publicar nada porque quiero esperar a [inserta aquí tu excusa del momento]”
  • “Lo que hago yo es muy sencillo y además solo me sirve a mí”
  • “Quién me va a leer”
  • “Quién me va a comprar”
  • “Qué van a opinar mis conocidos/amigos/familiares/compañeros…”

Bueno, yo me decía a mí mismo todas esas afirmaciones y me costó un eón superarlas.

Y te diré una cosa: no estuvo mal del todo que fuera así. Que tardara y que fuera un proceso. Pero lo que no puede ser es no superarlas nunca… y eso le pasa a mucha gente.

Cuando planeas o pones en marcha una newsletter de pago, como cualquier producto que tú mismo creas y ofreces, ese tipo de dudas te ponen la mano en el hombro para esperar que te gires y decirte con voz suave:

— Ey, no estás tan mal ahora. ¿De verdad quieres complicarte la vida?

Eso es, para mí, una mentalidad limitante. Hay gente que para superarla propone hacer burpees, otros se certifican como coach y se hacen fotos en semiperfil con los brazos cruzados y yo te animo a que publiques lo que escribes desde el principio para empezar a superar esas barreras.

Luego, llegado el momento, sabrás encontrar tu punto sobre cómo y cuándo empezar a ofrecer un producto/newsletter de pago y volverás a enfrentarte las barreras de ese estadio, pero llegarás ya con una inercia adquirida.

5 aprendizajes sobre cómo superar creencias limitantes al escribir (y más ofreciendo una newsletter de pago)

No me quiero poner más melosete.

Te telegrafío algunas ideas que ahora mismo tengo grabadas en piedra en el cerebro tras estos dos años ofreciendo una newsletter de pago.

1. Si sientes un poco de ‘síndrome del impostor’, está bien

El síndrome del impostor es aquel que hace que una persona, al poner en marcha algo nuevo o divulgar sobre un tema, se sienta que no está lo suficientemente preparada, y que, por lo tanto, está engañándose a ella misma y a los demás.

Si tienes (un poco) es que eres autocrítico, lo cual no es una mala señal. Pero tienes que reconocer que solo es eso y seguir para adelante.

2. Hay mucha más gente cobrando más que tú por cosas con mucho menos valor

Lo he dicho al principio. Internet y el mundo es así y hay espabilados, sinvergüenzas y gente lista y de moral flexible.

Seguramente te pienses mucho si el contenido que ofreces en tu newsletter de pago está a la altura. Eso lo puedes calibrar y valorar, pero te aseguro que habrá alguien ofreciendo algo peor por un precio más alto.

3. Pero tampoco seas un incompetente inconsciente

Al igual que hay personas que se pasan de precavidas y temerosas, las hay que se echan hacia delante enseguida. Son incompetentes inconscientes. Me he cruzado con unos cuantos que han ofrecido lecciones e incluso contenido de pago sin tener ni idea.

Moraleja: pese a eso, han tenido ventas y a la mayoría les va bien la vida, pero dan algo de vergüencita, así que intenta no ser de esos.

De hecho, un peligro de los incompetentes inconscientes es que suelen ser además muy pesados. Unos brasas. Al final, eso hace que el resto les demos la razón, se crecen y ya no hay quien los pare porque se han venido muy arriba.

Cuando eso pasa, los incompetentes inconscientes crean estructuras que les protegen de su propia estupidez. Si alguna vez alguien quiere entrar en su grupo y señalarles que hay otras formas de hacer las cosas, lo expulsan.

Pero eso es otra historia…

Ahora pensarás:

“Vale Víctor: ¿Y cómo sé si me estoy pasando de precavido o estoy haciendo el ridículo? Que de verdad, ni una cosa ni la otra”.

Ahí es donde entra el siguiente punto:

4. Si tienes dudas sobre el valor que ofreces, sé cristalino y testea así

A veces nuestra mentalidad necesita asideros. Aquí tienes uno que puedes utilizar:

  • Si no estás seguro sobre si ofreces un contenido de valor en tu news de pago, haz la oferta lo más clara y tangible posible. Por ejemplo:
    • Si te suscribes, además de las ediciones en abierto, recibirás cada sábado una selección de recetas exclusivas para miembros, la lista de la compra de ingredientes y un menú semanal para que dejes de pensar en qué cocinar.
    • Otro: Si te suscribes, recibirás cada mes las notas ordenadas y condensadas del último libro sobre escritura creativa que estoy leyendo, además del acceso a las notas de más de 50 libros que ya he analizado y destilado para ti.

Ves: son contenidos claros y con nombres de apellidos. Nada ambiguo. El que quiera pagar sabe bien qué va a recibir. Luego ya juzgará la calidad, pero la promesa es clara y tu compromiso también. No hay lugar a engaño.

Eso te dará una autoridad y honestidad genuina que te permitirá ofrecerlo de forma más clara.

El siguiente paso es ofrecer esa oferta cristalina a tu lista y ver qué pasa. ¿Cómo saber si vas bien encaminado?

Por mi experiencia, una newsletter de pago tienen entre un 5 y un 10% de porcentaje de conversión sobre el tamaño completo y actual de su lista en el momento de lanzarse.

Eso quiere decir que si tienes 1.000 suscriptores activos (sin contar cuántos se han dado de baja)…

  • Un 5% sería que 50 de tus suscriptores gratuitos han pasado a la opción de pago en algún momento (aunque luego se hayan dado de baja)
  • Un 10% sería que 100 lo han hecho en algún momento

Si estás por debajo de ese 5% al inicio, mi consejo es que recojas cable y replantees. Quizá lo has hecho demasiado pronto o con una oferta poco concreta o poco adecuada para tu audiencia, aunque con listas grandes puede ser un porcentaje más que válido.

5. Siempre es más fácil pecar de cobrar poco (aunque también se puede pecar de cobrar mucho)

Dedicaremos una edición al precio en concreto, pero ya te digo que lo más común es pecar por ofrecer la suscripción a tu newsletter de pago a un precio muy bajo.

Es verdad que es una newsletter, pero hazte una pregunta: ¿Al precio que tienes en la cabeza, cuánta gente se debería apuntar para que te fuera rentable, o ya no eso, sino sostenible?

Con el porcentaje anterior puedes hacer cuentas.

Podría subir de precio y seguiría siendo un precio justo y seguiría habiendo gente a la que le parezca barato y a otras caro.

Lo dicho, hablaremos más de precios.

Nos escribimos.

Víctor

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