Sobre expectativas, Clint Eastwood y… digamos… 8 cerditos

Si has leído bien, son 8.

En mi cuento no son los 3 cerditos, sino 8.

Y no hay un lobo malo, sino una manada entera que llega cada invierno.

De esto hablaremos en un instante.

Pero ahora estoy meditando en mi cama King Size.

Estoy haciendo un escaneo a todo mi cuerpo y he tenido que corregir mi mente que se había ido a los 8 cerditos.

Cada vez que viajo y que hay Jet Lag, mi sueño se ve afectado, y mi foco también.

Pero justamente a esto me ayuda la meditación.

Centrarme en mí, el momento presente, mi respiración.

Y apaciguar mi mente, demasiado creativa.

Son las 07:40, estoy terminando mi meditación, con un ejercicio de Box Breathing.

  • 4 segundos de inhalación por la nariz.
  • 4 segundos de pausa.
  • 4 segundos de expiración por la boca.
  • 4 segundos de pausa.

Abro los ojos y veo las típicas palmeras de California, el sur de la playa de Venice, tirando a Marina del Rey.

Apenas hay olas esta mañana, pero ya hay gente en el agua.

Agradezco a la vida por permitirme estar aquí y disfrutar de este día.

Saludo al sol y me voy con una sonrisa contenta hacia la ducha.

Ayer te hablaba de Tim Ferris, el autor del bestseller «La semana laboral de 4 horas».

Un gran marketer, el amigo Tim Ferris.

Entendió a la perfección lo que quería la gente y se lo ha servido tal cual, en un libro ahora de culto para los nómadas digitales.

Solo hay un leve problema.

No conozco a ningún emprendedor digital que trabaje 4 horas a la semana.

Ni nadie que vaya a la playa con su Laptop.

Este libro es tan inspirador que, cuando lo terminas, ya quieres montar tu negocio online.

Pero su mensaje subliminal es también tóxico.

Porque te hace creer que con 4 horas y un negocio automatizado, puedes vivir la vida de tus sueños.

Y qué sueños… no hacer nada en la playa, tomar mojitos… y poco más.

Esto me lleva directo al tema de hoy, las expectativas.

Y no he encontrado nada mejor que un cuento para ayudarte a separar el grano del veneno en el mercado de los negocios online.

Érase una vez…

8 cerditos que querían autoconstruir su propia casa para protegerse de los lobos del Reino de los problemas.

Ya habíamos entrado en la segunda quincena de septiembre, casi finiquitando el verano.

No tenían mucho tiempo para hacerlo, porque sabían que llegaban las manadas de lobos del Reino de los problemas dentro de unos pocos meses, a la vuelta del invierno.

El cerdito Carpe diem

El primer cerdito tenia tatuado carpe diem en el muslo derecho y se pasó todo el otoño disfrutando de un verano de San Miguel de cambio climático, junto con sus amiguitos.

Una noche, en Instagram, vio un anuncio que le prometía poder construir una casa de nichos, y vivir cómodamente de ella con un método pasivo garantizado.

Parecía rápido y sencillo.

Las instrucciones no tenían mucho sentido, tenía la impresión de hacer trampas todo el rato al construir su casita.

Pero lo cierto es que fue el primero en terminar su casa.

Llegaron los lobos de las tinieblas de los problemas.

Un solo soplido bastó para derrumbar la casa y los lobos se dieron un buen festín con el cerdito de los nichos.

El cerdito okupa

El segundo cerdito fue más listo, porque encontró una casa abandonada en un terreno y se puso a renovarla.

La obra fue rápida y eficaz.

Después de unos pocos días de esfuerzos duros, podía por fin disfrutar de su casa.

Pero se le olvidó un detalle: aquella casa abandonada tenía dueños, otros 2 cerditos: OinkTube & FacePig.

Cuando el segundo cerdito terminó la casa, los dueños vinieron con un notario a notificarle su expulsión inmediata.

Aquella noche, los lobos ni tuvieron que derrumbar una casa para darse un festín de cerdito.

OinkTube & FacePig estaban a salvo, en su casa construida por los esfuerzos del difunto segundo cerdito.

El cerdito Lanzado

El tercer cerdito decidió apostar por algo más serio, y compro un método para lanzar su casa en unos pocos días.

Había que hacer un montón de acciones complejas, pedir ayuda a muchos colegas cerditos a cambio de una promesa de dinero a futuro.

Construir esta casa fue como una película épica de Hollywood.

Las emociones estaban a flor de piel.

Y la verdad es que el cerdito terminó su lanzamiento agotado, pero estaba seguro que su casa podía resistir a los lobos.

Y la casa resistió al primer lobo que intentó volarla. Y a los siguientes también, durante unos 10 días.

Aquel cerdito pasó tranquilo todo el invierno y se puso a disfrutar de la vida a lo grande.

Pero tuvo que pagar a sus amigos del lanzamiento.

Terminó pasando un verano triste porque no tenía mucho dinero.

A finales de verano, quiso hacer lo mismo que el año anterior.

Salvo que esta vez nadie quiso ayudarle porque ya estaban lanzando la casa de otro cerdito que molaba más.

Y no tenía dinero para pagar a constructores.

Hizo lo que pudo para construir la casa él solito, pero aquello era demasiado complejo.

Su segunda casa no llevaba ni puerta.

Llegaron los lobos y se dieron un buen festín con el cerdito de los lanzamientos.

El cerdito minimalista

El cuarto quería sencillez.

No complicarse la vida.

Le dijeron que en vez de una casa podría tener una autocaravana.

Hizo caso a este mensaje de vida minimalista, tranquila y zen.

Pero hacía tanto frío en aquella autocaravana en invierno que tenía que salir todos los días a por leña y hacer un fuego en el exterior.

Fue devorado por un lobo mientras intentaba calentarse un poco justo al lado de su autocaravana.

El cerdito creativo

El quinto cerdito era un creador.

Creaba mucho, de todo.

Tejas, ventanas, puertas, ladrillos.

Hacía centenares de unidades de cada cosa.

Tanto es así que los demás cerditos acudían a él cuando les faltaban materia prima.

Él siempre ayudaba y no quería que le pagasen nada.

Muchas casas fueron terminadas gracias a su ayuda.

Pero se ensimismó en sus creaciones… y no terminó su propia casa.

Tocó la puerta de varias casas de los cerditos a los que ayudó, mas ninguno le devolvió el favor.

Se fue, una noche después de oír un terrible aullido.

El cerdito Marca-las-mentes

El sexto cerdito se sentía listo para construir su propia casa.

Siempre le habían gustado las revistas de arquitectura con casas modernas.

Decidió tener una casa única, de las que marcan las mentes de los demás cerditos.

La verdad es que los compis cerditos estaban flipando con su obra.

Cada día había cosas nuevas y aquello se parecía al castillo de Harry Potter.

Pero llegaron las tormentas antes de costumbre, se puso a nevar 14 días seguidos en la primera quincena de noviembre… y la casa no estaba terminada cuando llegaron los lobos.

El cerdito Marca-las-mentes fue de los primeros devorados aquel invierno.

El cerdito Profesional en 3 meses

El séptimo cerdito vio una oportunidad de negocio.

Y compró una formación para transformarse en autoconstructor y así poder ayudar a los demás cerditos a construir su casa con su ayuda.

Se le prometió un hack para poder ser autoconstructor en 3 meses. Se formó con aplicación y consiguió construir una cabaña de bricolaje en el jardín.

¿Que diferencias puede haber con una casa? Bah, es igual…

Así que empezó a conseguir clientes: uno, dos, tres. Hasta que no pudo con el volumen de clientes y ninguna casa se terminó a tiempo.

¡El cerdito Business Hacker ni siquiera había construido su propia casa!

Intentó colarse en una de las casas en construcción de sus clientes, pero no había ventanas en ellas y los lobos se los comieron a todos.

El cerdito pollo sin cabeza

El octavo cerdito había entrado en un bucle y cambiaba una y otra vez alguna parte de su casa.

Cada vez que llegaba la noticia que había salido al mercado, por ejemplo, una nueva puerta, la compraba, tiraba la anterior y no hacía más que desmontar lo que construía poco a poco.

Así con las tejas de techo, las ventanas, el aislamiento acústico y térmico…

De tantos cambios, no pudo terminar su casa a tiempo.

Es más, los lobos fueron primero a por él, porque su casa sin terminar brillaba con mil luces.

Podríamos seguir así un buen rato…

Todos estos cerditos fueron incapaces de construir una casa que les protegiera de los lobos porque han tenido expectativas falsas.



Expectativas realistas versus expectativas inconscientes

Construir tu propia casa te va a costar tiempo. ¡Y mucho!

Construir tu propia casa te va a costar dinero también.

Solo con tiempo no lo lograrás: tienes que comprar materia prima, algunos servicios básicos, algún que otro profesional, etc.

Construir tu propia casa te va a costar esfuerzo.

Acéptalo desde hoy mismo.

Ni siquiera está garantizado que logres terminar tu casa.

Ni mucho menos que seas feliz dentro de esa casa.

No existen los atajos ni los métodos mágicos en los procesos de autoconstrucción.

Aun así, pasar por todo este proceso, con este riesgo, es lo que te va permitir vivir la vida como quieras tú, no como el sistema quiere que vivas.

Ha llegado para ti el momento de volver a las bases de la construcción de una casa.

Si de verdad quieres construir tu propia casa, vas a necesitar:

  1. Callar tus miedos y hacer caso a tus ganas: uno no construye una gran casa siendo un cagado perpetuo.
  2. Comprar tu propio terreno, a modo de compromiso final. Saca 10k de tus ahorros para sellar tu compromiso para cambiar tu vida en los próximos 3 años.
  3. Decidir qué tipo de casa quieres construir, o sea, diseñar tu casa. Y si no sabes, contratar a un arquitecto o usar el diseño de un tercero.
  4. Elegir una casa sencilla de construir para empezar. Un módulo que podrás ampliar más adelante.
  5. Tener un plan realista adaptado a tu nivel de experiencia.
  6. Adquirir unas competencias básicas que tendrás que aprender para construir.
  7. Tener un guía para aclarar tus dudas y mejorar tu nivel de ejecución.
  8. Conseguir algunos colegas dispuestos a ayudarte en esta aventura o, si no tienes colegas, algo de dinero para pagar a profesionales. Es mejor tener ambas cosas.
  9. Estar dispuesto a volver atrás cuando metes la pata, porque vas a equivocarte en algunas cosas. Es parte del proceso.
  10. No abandonar nunca, hasta terminar tu casa.
  11. Vivir una vida épica, en la casa que has construido tú.

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Sigue las mismas pautas para tu reinvención knowmada.

Todo irá bien.

Podrás con todo.

Ten fe en ti.

Date tiempo.

Lo mejor de todo es que puedes encontrar alguien que financie tu sueño: tus clientes.

No necesitas mucho dinero para crear un gran negocio.

Necesitas captar tu primer cliente cuanto antes… y hacerle feliz, porque este te ayudará a captar el siguiente.

Un fuerte abrazo,

Franck “cerdito con foco imperturbable” SCIPION

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